Este miércoles 21 de enero, con apenas cinco días de anticipación antes del inicio oficial del año escolar 2026 programado para el lunes 26 de enero, las comunidades educativas de los 108 municipios no certificados de Cundinamarca viven jornadas intensas de preparativos finales, verificaciones de último momento, y ajustes logísticos para garantizar que más de 130.000 estudiantes matriculados puedan retornar a las aulas en las mejores condiciones posibles de infraestructura, recursos pedagógicos, alimentación escolar y transporte.
Los rectores, coordinadores académicos, docentes, personal administrativo y de servicios generales de las instituciones educativas oficiales han trabajado incansablemente durante estas dos semanas previas al inicio de clases en múltiples frentes simultáneos. Las jornadas de desarrollo institucional (semanas pedagógicas) que ocupan esta última semana antes de la llegada de estudiantes son momentos privilegiados de planeación pedagógica donde los equipos docentes revisan exhaustivamente los resultados académicos del año 2025, identifican fortalezas institucionales que deben potenciarse y debilidades que requieren intervención urgente, diseñan estrategias pedagógicas diferenciadas para atender la diversidad estudiantil, establecen acuerdos de convivencia que regirán la vida escolar, y se capacitan en nuevas metodologías, uso de tecnologías educativas y enfoques inclusivos.
Los restaurantes escolares que operarán el Programa de Alimentación Escolar (PAE) están finalizando sus preparativos para iniciar el servicio alimentario desde el primer día de clases. Las manipuladoras de alimentos contratadas por los operadores del PAE han recibido capacitaciones intensivas de actualización en buenas prácticas de manufactura, manipulación higiénica de alimentos, preparación de menús balanceados nutricionalmente, prevención de enfermedades transmitidas por alimentos, y atención respetuosa y afectuosa a los niños. Los espacios físicos de cocina y comedor han sido limpiados exhaustivamente, desinfectados con productos de grado alimentario certificados, equipados con utensilios nuevos o en excelente estado, y aprovisionados con los insumos básicos necesarios (arroz, lentejas, pasta, aceite, sal, azúcar, harinas, entre otros) para las primeras semanas de operación continua.
El transporte escolar, servicio absolutamente vital para miles de estudiantes rurales que viven en veredas distantes varios kilómetros de las sedes educativas y que sin este servicio simplemente no podrían asistir a clases, ha completado exitosamente las revisiones técnico-mecánicas obligatorias de los vehículos contratados. Los buses escolares, busetas y camperos destinados al transporte estudiantil han pasado inspecciones rigurosas realizadas por centros de diagnóstico automotor certificados que verifican el correcto funcionamiento de sistemas críticos de seguridad: frenos en óptimas condiciones, neumáticos con profundidad de labrado adecuada y sin deformaciones, sistema eléctrico operativo incluyendo luces y señales, carrocería sin daños estructurales que comprometan seguridad, sistema de escape sin fugas de gases tóxicos, cinturones de seguridad funcionales en todas las sillas, señalización reglamentaria visible (letrero Ā«ESCOLARĀ», luces intermitentes amarillas), y extintores con carga vigente ubicados en lugares accesibles.
Los conductores del transporte escolar han participado en talleres obligatorios de actualización en manejo defensivo enfocado en prevención de accidentes, primeros auxilios básicos para atender emergencias médicas menores hasta la llegada de personal especializado, protocolo de evacuación de emergencia en caso de incendio o volcamiento, y trato apropiado, respetuoso y protector con menores de edad reconociendo su condición de sujetos de especial protección constitucional. Estas capacitaciones buscan garantizar que los conductores no solo conduzcan seguramente cumpliendo normas de tránsito, sino que también ofrezcan un ambiente de respeto, cuidado y protección a los estudiantes transportados, muchos de ellos niños pequeños de educación preescolar y primaria.
Las rutas de transporte escolar han sido optimizadas cuidadosamente utilizando sistemas de información geográfica (SIG) y software especializado que minimizan tiempos de recorrido considerando distancias, estado de las vías, pendientes pronunciadas, y puntos de recogida/entrega de estudiantes. Se han definido puntos seguros donde los niños pueden esperar protegidos de la intemperie y del tráfico vehicular, evitando que deban esperar a la intemperie bajo sol intenso o lluvia, o parados en bermas de vías donde el tráfico de vehículos representa riesgos de atropellamiento. Los horarios precisos de paso por cada punto han sido socializados detalladamente con las familias para evitar esperas prolongadas que generen incomodidad o llegadas tardías a la institución que afecten la asistencia puntual a clases.
Las autoridades educativas departamentales, a través de equipos técnicos de la Secretaría de Educación de Cundinamarca, han realizado durante esta semana visitas de supervisión, acompañamiento y verificación a instituciones educativas en diferentes municipios, confirmando que los preparativos se desarrollen adecuadamente según cronogramas establecidos y resolviendo con agilidad dificultades de última hora que puedan presentarse. En algunos casos se han detectado necesidades menores de mantenimiento locativo (reparación de ventanas rotas, puertas descuadradas, filtraciones de agua lluvia, sanitarios averiados) que se están solucionando con contratistas locales mediante procedimientos expeditos, o faltantes puntuales de material didáctico, mobiliario o equipos que se están completando mediante gestión urgente con proveedores contratados.




