Comunidades del corredor fronterizo del municipio de San Miguel, en el departamento de Putumayo, Colombia, denunciaron presuntos abusos por parte de efectivos militares ecuatorianos durante recientes operativos en la región. Según los habitantes del recinto San Martín, estas acciones habrían dejado cinco viviendas incineradas y cuatro trabajadores retenidos de manera ilegal. Los afectados relatan haber sido torturados durante varias horas antes de ser liberados en el sector de La Merced, en Lago Agrio.
Vicente Garrido, líder comunitario, expresó que la población vive con temor ante la posibilidad de que este tipo de operativos continúen, poniendo en riesgo la tranquilidad de las familias que habitan el territorio. Además de los retenidos, los residentes denunciaron hostigamientos y persecuciones, y señalaron que hasta el momento ninguna autoridad ni organismo de control ha realizado verificación o seguimiento sobre lo ocurrido.
La comunidad hace un llamado urgente a las instituciones competentes para que se investiguen estos hechos y se garanticen condiciones de seguridad en la zona fronteriza. Garrido agregó que, al intentar dialogar con el ejército ecuatoriano sobre la situación de las personas retenidas, los soldados realizaron disparos, aumentando el temor entre la población.
A pesar de la violencia, no se reportaron personas lesionadas, ya que la mayoría de los habitantes había salido de sus viviendas antes de los ataques. Sin embargo, persiste la preocupación por regresar a sus lugares de trabajo, temiendo nuevos maltratos. Organizaciones locales insisten en la necesidad de una presencia efectiva de las autoridades para proteger a los pobladores y prevenir que los incidentes se repitan, mientras los habitantes siguen viviendo bajo la constante amenaza de enfrentamientos transfronterizos.




