La llegada de cerca de 500 integrantes del pueblo indígena Misak a Bogotá provocó este lunes importantes afectaciones en la movilidad de la ciudad. Las manifestaciones avanzaron por la carrera Séptima y generaron desvíos en rutas de TransMilenio, congestión vehicular y retrasos para miles de usuarios. Según reportes oficiales, más de 4.700 personas resultaron afectadas por los cambios en la operación del sistema de transporte público.
Las comunidades indígenas, provenientes del resguardo La María de Piendamó, en Cauca, aseguran que buscan exigir garantías de seguridad y cumplimiento de compromisos del Gobierno Nacional en sus territorios. Ante la situación, la Alcaldía de Bogotá activó equipos de diálogo y derechos humanos para acompañar las jornadas de protesta y evitar alteraciones de orden público mayores



