Manzanas caramelizadas, una base crujiente y un acabado tipo semifrío.
Ingredientes
Para las manzanas caramelizadas
- 5–6 manzanas firmes (Golden, Granny Smith o Pink Lady)
- 100 g de azúcar
- 60 g de mantequilla
- 1 cucharadita de vainilla
- 1 pizca de sal
Para el caramelo de mantequilla
- 120 g de azúcar
- 50 g de mantequilla
- 100 ml de crema de leche
- 1 pizca de sal
Para la parte helada
- 400 ml de crema de leche para batir, bien fría
- 250 g de queso mascarpone
- 70 g de azúcar pulverizada
- 1 cucharadita de vainilla
Para la base
- 150 g de galletas tipo María o Digestive
- 60 g de mantequilla derretida
Preparación
- Prepara las manzanas. Pela las manzanas, retira el corazón y córtalas en gajos gruesos. Derrite los 60 g de mantequilla en una sartén, añade el azúcar y cocina hasta obtener un caramelo dorado. Incorpora las manzanas, la vainilla y la sal. Cocina unos 8–12 minutos, hasta que estén tiernas pero mantengan su forma.
- Haz el caramelo de mantequilla. Calienta el azúcar en una olla a fuego medio hasta que se derrita y tome un color ámbar. Añade la mantequilla y mezcla con cuidado. Incorpora poco a poco la crema caliente y la sal. Cocina 1–2 minutos más. Deja enfriar.
- Prepara la crema helada. Bate el mascarpone con el azúcar pulverizada y la vainilla. Aparte, monta la crema de leche hasta que quede firme. Incorpórala al mascarpone con movimientos envolventes.
- Monta la tarta. Forra un molde desmontable de unos 20–22 cm. Coloca primero una capa de manzanas caramelizadas y unas cucharadas del caramelo. Encima extiende la crema de mascarpone. Termina con una mezcla de las galletas trituradas y la mantequilla derretida, presionándola ligeramente.
- Congela. Cubre el molde y congela durante 6–8 horas, idealmente toda la noche.
- Desmolda y sirve. Déjala a temperatura ambiente unos 10–15 minutos antes de servir. Calienta ligeramente el caramelo de mantequilla y viértelo por encima justo antes de llevarla a la mesa.
Truco: para que tenga un sabor más parecido a una Tatin clásica, añade una pizca de canela o unas gotas de zumo de limón a las manzanas. El contraste entre la manzana tibia/caramelizada y la crema helada queda especialmente bueno.




