Ingredientes
Para la masa:
- 500 g de harina de trigo
- 100 g de azúcar
- 7 g de levadura seca
- ½ cucharadita de sal
- 3 huevos
- 100 ml de leche tibia
- 100 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- Ralladura de 1 naranja
Para rellenar y decorar:
- 250–300 g de dulce de leche
- 50 g de mantequilla derretida
- Azúcar, para espolvorear
Preparación
- Activa la levadura. Mezcla la leche tibia con la levadura y una cucharadita del azúcar. Déjala reposar unos 5–10 minutos, hasta que esté espumosa.
- Forma la masa. En un recipiente grande mezcla harina, azúcar y sal. Agrega los huevos, vainilla, ralladura de naranja y la mezcla de levadura. Amasa durante unos 8–10 minutos.
- Incorpora la mantequilla. Añádela poco a poco mientras sigues amasando. La masa quedará suave y ligeramente pegajosa. Continúa amasando hasta que esté elástica.
- Primer levado. Coloca la masa en un recipiente engrasado, cúbrela y déjala reposar en un lugar cálido durante aproximadamente 1½–2 horas, o hasta que duplique su tamaño.
- Forma los panes. Divide la masa en 8–10 porciones. Reserva un poco de masa para hacer los característicos “huesitos” y la bolita superior. Forma cada pieza y colócala sobre una bandeja con papel para hornear.
- Segundo levado. Cubre los panes y déjalos reposar unos 30–45 minutos.
- Hornea. Precalienta el horno a 180 °C. Hornea durante 18–22 minutos, hasta que estén ligeramente dorados.
- Decora. Deja que se enfríen unos minutos, pincélalos con mantequilla derretida y pásalos por azúcar.
Cómo rellenarlos con dulce de leche
Para que el relleno quede bien distribuido, lo más fácil es rellenar los panes después de hornearlos:
- Pon el dulce de leche en una manga pastelera con una boquilla fina.
- Haz un pequeño agujero en la parte inferior o lateral de cada pan.
- Introduce la boquilla y agrega aproximadamente 1–2 cucharadas de dulce de leche por pan.
- Si quieres un relleno más abundante, puedes hacer dos puntos de entrada.
Truco: si el dulce de leche está demasiado espeso, mézclalo con una pequeña cantidad de crema de leche para hacerlo más fácil de inyectar, pero no lo dejes demasiado líquido.




