Como por arte de magia

Mauricio Muñoz

La impavidez como las pastusos estamos asumiendo situaciones que nos afectan de manera directa no tiene magnitud y lo expreso teniendo presente lo sucedido en estos días con la venta de combustible en la ciudad de Pasto que sin lugar a discusión es un total descaro, y al igual que hice referencia en mi anterior columna de opinión titulada «Y el conformismo responde vencer» nadie hace nada para realizar un verdadero control de la situación que se está registrando.

Es inconcebible que de la noche a la mañana, sin la llegada de ningún carro tanque, las estaciones de combustible cambien el precio de la gasolina por qué según ellos «el cupo con el que contaban se terminó». ¿Dónde está el trabajo de la Inspección de Control de Precios, Pesas y Medidas de la Alcaldía de Pasto para estar pendiente de esta circunstancia teniendo en cuenta que es una situación anómala conocida por todos los habitantes del municipio?

Hace algunos años cuando trabajaba en un medio radial de la ciudad recuerdo bien que la excusa esgrimida fue que no tenían las herramientas para hacer un monitoreo constante de lo que sucedía en las bombas de gasolina, sin embargo el no tomar cartas en el asunto, siendo parte del deber ser de la Alcaldía, es inaudito.

Es preciso que se realice una verdadera veeduría sobre esta situación, los mismos vecinos de las estaciones de servicio aseveran que durante el mes, a aparte de los carro tanques que llegan a comienzo del mes a descargar el combustible, no llega ningún otro vehículo para hacer ese proceso al mes, y entonces ¿qué es lo que sucede?, ¿por qué tan campantes hacen ese cambio en el precio del combustible de la noche a la mañana? Y es que la desfachatez es ahora tan evidente, que durante los dos o tres días siguientes del mes, o no hay gasolina en estas estaciones, o mantienen el precio nacional para evitar dificultades.

Lastimosamente esta no es una situación que se queda en Pasto, en los municipios vecinos también se ha vuelto moda o cerrar bombas o aumentar el valor de los precios de la gasolina y nadie dice nada, todos muy felices haciendo fila en las estaciones de combustible como si hiciera parte de una situación normal, y es que el modus operandi es evidente, buscar terminar con el subsidio a la gasolina que fue una lucha de muchos, para no ver afectados los dividendos, no es necesario tener un master en astrofísica para hacerlo, y por lo visto, las autoridades no van a hacer nada para controlar eso, así que será deber del ciudadano de a pie buscar la manera de acabar con esta engorrosa situación.

Las estaciones de combustible prestan un servicio público a la ciudadanía, servicio que es prestado por un particular ante la imposibilidad de ser prestado por el estado, pero esto no significa que el estado se olvide de vigilar que la prestación de este servicio se haga, ya no hablamos ni siquiera de la mejor manera posible, sino que simplemente se haga, puesto que si seguimos así, meses como los que se vienen se convertirán en un constante martirio para quienes tienen un vehículo entre sus bienes.

 Aunque quizás las cosas cambien en el siguiente calendario, recordemos que es época electoral, y por los votos y la pensión vitalicia, momentáneamente nuestros amados padres de la patria son capaces de dar el oro y el morro. Amanecerá y veremos.

Por Mauricio Fernando Muñoz Mazuera

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