El dolor es tan fuerte que no puedo respirar, me desmayo, lloro, pero lloro de una forma inagotable, relata Melisa Gaona, una joven de 25 años que fue diagnosticada con endometriosis grado 4. Su historia fue contada en el programa “Los Informantes” de Noticias Caracol, donde su testimonio busca visibilizar el sufrimiento crónico que padecen mujeres con esta enfermedad.
Durante la mayor parte de su vida, los síntomas —dolor intenso, fatiga, malestar general— fueron difíciles de diagnosticar y tratar. Solo en 2024 obtuvo un diagnóstico claro de endometriosis en etapa avanzada, tras años de exámenes y episodios dolorosos.
Para Melisa, la enfermedad no se limita al dolor: ha impactado múltiples órganos, comprometido su calidad de vida e incluso la ha llevado a contemplar la eutanasia como salida ante tanto sufrimiento.
En el capítulo de “Los Informantes” titulado Morir de dolor, Contra el tiempo y Un paso a la vez, se narran tres historias simultáneas: la solicitud de eutanasia de Melisa, la lucha de una familia para conseguir miles de millones para un medicamento y la hazaña de un corredor que atraviesa Sudamérica.
Melisa comenta que los tratamientos hormonales que había usado previamente le provocaron fuertes efectos secundarios —incluso una isquemia cerebral que la obligó a rehabilitación para caminar y hablar nuevamente—, lo que la ha llevado a dudar de opciones médicas cada vez más convencionales.
En su contexto, el dolor es permanente, presente todos los días, y el diagnóstico tardío ha limitado sus posibilidad de tratamientos menos invasivos. Por eso, ella decidió redactar una carta formal pidiendo la eutanasia, cuyo caso abre un debate ético, legal y social en Colombia sobre el derecho a morir con dignidad cuando una enfermedad es transgresora y debilitante.
El reportaje también explora qué es la endometriosis, sus grados, cómo se diagnostica y los retos del sistema de salud para atender casos severos, especialmente cuando hay afectaciones en varios órganos.

