¿Cómo entró el ladrón al Reino de Dios?No fue bautizado.No tomó la comunión.No recibió confirmación.No habló en lenguas.No hizo viajes misioneros.No fue voluntario en una iglesia.No dio ofrendas ni regalos financieros.Ni siquiera vestía ropa de iglesia.De hecho, ni siquiera podía doblar sus rodillas para orar.No repitió una oración especial.No tuvo tiempo para arreglar su vida.Y, para colmo… era un ladrón.Jesús no quitó su dolor.No bajó de la cruz para sanarlo.No silenció a los que se burlaban.Sin embargo, ese ladrón entró al paraíso.Entró a la misma hora que Jesús.¿La razón?Simplemente creyó.No tenía nada que ofrecer…solo su fe en que Jesús era quien decía ser.Sin teología complicada.Sin discursos elocuentes.Sin apariencia religiosa.Solo un hombre moribundo, desnudo en una cruz,que ni siquiera podía juntar las manos para orar…pero creyó.Por eso está escrito:“Porque de tal manera amó Dios al mundo,que ha dado a su Hijo unigénito,para que todo aquel que en Él cree,no se pierda,mas tenga vida eterna.”— Juan 3:16Eso es el Evangelio.Las Buenas Nuevas.Puede parecer profundo…pero en realidad es así de simple.





