Como caballos con anteojeras

Emilio Jiménez Santiusti.

Todos hemos escuchado el adagio que la costumbre hace ley, y lo tenemos siempre, solo que a veces no nos sacudimos para verlo. Lo grave de llevar al diario vivir dicho refrán es que, poco a poco, nos va conduciendo a un camino deseado por unos pocos; tal como a los caballos cuando les ponen anteojeras para dirigirlos con mayor facilidad.

Muchos temas se pueden tocar al respecto, sin embargo, me voy a enfocar en uno, para comprender mejor ese dicho popular.

Los pastusos ya nos adiestramos, en días cercanos a fin de mes, a hacer monumentales filas para comprar combustible en las principales estaciones de servicio de la ciudad, también a que se acabe la gasolina subsidiada y nos la vendan a precio nacional – ahí si no importa si estamos terminando mes -. Pero no decimos nada porque ya estamos domados al respecto, es decir, o compras a precio nacional o no hay gasolina.

Como esa costumbre se hizo ley, pues seguimos como si nada pasara, no obstante, me sorprendí la semana pasada al necesitar combustible; motivo para escribir estas líneas. Compré gasolina, no vi letrero ni información adecuada que el necesario líquido está en precio nacional, solo me di cuenta al momento de pagar. Me afané a consultar la fecha emocionado que llegó diciembre y vaya sorpresa, era mitad de mes, apenas 18 de noviembre.

Si el caballo con anteojeras no se pone brioso y no frena, pues lo seguirán conduciendo bajo el interés del jinete. Si no nos alertamos o hacemos viral en las redes sociales lo que está pasando, llegaremos a comprar combustible sin subsidio siempre.

No entiendo, pero con seguridad ustedes sí, ¿por qué el gobierno regional no controla esta injusticia? Las anteojeras humanas también se acuerdan en campaña.

Por: Emilio Jiménez Santiusti    

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