Según lo manifestado por el coordinador en Tumaco de la Comisión de la Verdad, Jorge García, estos crímenes son más graves, incluso que el que comenten los actores armados en el territorio.
Tras tres años de operatividad de la Comisión de la Verdad en el territorio colombiano, las distintas seccionales municipales se prepara para el repliegue de las mismas y la entrega del informe final. En dialogo con DIARIO DEL SUR, el coordinador de esta oficina en Tumaco, manifestó que durante este tiempo se logró hacer un acompañamiento positivo en el esclarecimiento de la verdad, pero denunció que en este territorio trabajaron bajo el asecho de la guerra.
Para Jorge García, “en el caso de la costa de Nariño, el conflicto sigue vigente como siempre ha estado, nosotros hemos trabajado en medio de la guerra, en medio del conflicto y sabemos que no es fácil que se termine (…) justamente esto es un efecto del abandono y desinterés del estado por estos territorios, por estas poblaciones negras e indígenas, ese crimen es más grande, incluso que el que comenten los actores armados en el territorio”.
Logros

Según lo explicado por el funcionario, la comisión está en su recta final, “durante tres años hemos trabajado por el esclarecimiento de diferentes hechos victimizantes, hemos entablado diversos diálogos sociales con distintos sectores de la comunidad, nos hemos articulado con instituciones públicas, nacionales, con ONG, con entidades de cooperación internacional, hemos hecho un trabajo mancomunado.
Los temas álgidos y más difíciles que ha vivido este territorio son: la desaparición y el reclutamiento forzado, las violencias sexuales en contra de mujeres y población Lgbti, tomas guerrilleras, desplazamientos masivos, problemáticas que en la costa nariñense aún no culminan, es por ello que en el informe final se harán una serie de recomendaciones para que se termine el conflicto y haya reconciliación y paz en el país”.
Conflicto antiguo
Según lo manifestado por García, en Tumaco se vive un conflicto de abandono y desinterés estatal, este es un conflicto histórico y que va más allá del conflicto armado colombiano. “Es verdad que las guerrillas y los paramilitares mataron mucha gente, es verdad que aquí se ha sembrado miedo y pánico, que ha habido desplazamientos y violencias de todo tipo; pero eso es poco comparado con la agresión del estado, porque cuando este te abandona, eso es más grave que cualquier otra cosa; esto es justamente un efecto de ese olvido de las poblaciones negras e indígenas de Colombia”.
“Sabemos que no es fácil que se termine porque para finalice debe haber una voluntad decidida de los gobiernos de resolver verdaderamente la problemática del narcotráfico, de hacer inversión pública, de mejorar las oportunidades para los jóvenes y en mi modo de ver eso está lejos y hasta que eso no pase el conflicto no va a desaparecer”.




