«Comienza una fase de mayor industrialización del país»: presidente Petro

El presidente Gustavo Petro reaccionó positivamente a los resultados económicos publicados por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística sobre el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) durante el primer trimestre de 2026. Según el informe oficial, la economía colombiana creció 2,2% frente al mismo periodo de 2025, un dato que el mandatario interpretó como una señal de transformación estructural y de inicio de una nueva etapa de industrialización para el país.

A través de sus redes sociales, Petro afirmó que Colombia está comenzando a dejar atrás lo que llamó una “burbuja petrolera”, es decir, una economía excesivamente dependiente de la extracción de petróleo y carbón. Para el presidente, los nuevos datos muestran que el crecimiento económico empieza a apoyarse más en sectores industriales y manufactureros, lo que, según su visión, representa un futuro más sólido y sostenible para el país.

El mandatario destacó especialmente el desempeño de la industria manufacturera, uno de los sectores que mostró mayor dinamismo durante el trimestre. De acuerdo con el boletín técnico del DANE, las industrias manufactureras crecieron 2,9% entre enero y marzo de 2026, impulsadas por varias ramas productivas que registraron avances importantes.

Entre las actividades industriales con mejor desempeño aparece la fabricación de muebles y otras industrias manufactureras, que tuvo un crecimiento de 11,8%. También se destacó la producción de bienes metalúrgicos, maquinaria, vehículos y equipos eléctricos, que aumentó 4,6%. A esto se sumó el crecimiento de la industria química, farmacéutica, del caucho y plástico, con un avance de 4%, y la producción de alimentos, bebidas y tabaco, que creció 2%.

Para Petro, estos resultados reflejan un proceso de diversificación económica que comienza a reemplazar el peso histórico del sector petrolero y extractivo dentro de la economía nacional. El presidente considera que Colombia necesita fortalecer la producción industrial, tecnológica y manufacturera para generar empleo más estable y reducir la dependencia de los ingresos provenientes de hidrocarburos y minería tradicional.

El contraste entre sectores fue uno de los elementos más visibles en el informe económico. Mientras la manufactura y el comercio mostraron crecimiento, varios sectores extractivos registraron caídas importantes. La producción de petróleo crudo y gas natural disminuyó 2,7%, mientras la extracción de carbón cayó 13,3%.

Desde la perspectiva del Gobierno, este descenso en actividades extractivas no representa necesariamente un problema económico inmediato, sino parte de una transición hacia un modelo productivo diferente. Petro ha defendido en repetidas ocasiones la idea de avanzar hacia una economía menos dependiente de combustibles fósiles y más enfocada en industria, agricultura, energías limpias e infraestructura.

A pesar del retroceso petrolero y carbonero, otros sectores compensaron el crecimiento general del PIB. El comercio al por mayor y al por menor tuvo un aumento de 6%, convirtiéndose en uno de los motores más importantes de la economía durante el trimestre. Además, la extracción de minerales metalíferos como oro, plata y platino aumentó 24,9%, mostrando un comportamiento distinto frente a los hidrocarburos y el carbón.

El informe también analizó la economía desde el lado del gasto. Allí se observó que el crecimiento de 2,2% estuvo impulsado principalmente por el consumo final de los hogares y el sector público, que creció 3,4%, así como por las exportaciones, que aumentaron 3,5%.

Sin embargo, no todos los indicadores fueron positivos. La formación bruta de capital —una medida relacionada con la inversión productiva y la construcción— cayó 3%. Uno de los sectores más afectados fue el de edificaciones residenciales y no residenciales, que registró una disminución de 8,2%.

El Gobierno atribuye buena parte de esa desaceleración en la construcción a las altas tasas de interés mantenidas por el Banco de la República. Petro ha criticado repetidamente la política monetaria del banco central, argumentando que las tasas elevadas encarecen los créditos hipotecarios, reducen la demanda de vivienda nueva y frenan sectores productivos clave como la construcción.

Según el presidente, muchas familias colombianas han dejado de comprar vivienda debido al alto costo de financiación, lo que afecta tanto a constructoras como a trabajadores del sector. Petro considera que esta situación limita el crecimiento económico y dificulta la reactivación productiva.

En sus declaraciones, el mandatario presentó el crecimiento industrial como una señal de que Colombia está entrando en una nueva etapa económica. Para él, el fortalecimiento de la manufactura demuestra que el país puede construir una economía más equilibrada y menos vulnerable a las fluctuaciones internacionales de los precios del petróleo y del carbón.

La discusión alrededor del PIB también refleja una diferencia profunda entre la visión económica del Gobierno y la de otros sectores financieros y empresariales. Mientras Petro insiste en la necesidad de transformar la estructura productiva y reducir la dependencia extractiva, algunos analistas advierten sobre los riesgos de perder ingresos petroleros sin que otros sectores logren todavía reemplazar completamente ese aporte fiscal y exportador.

En conclusión, el crecimiento del 2,2% del PIB en el primer trimestre de 2026 fue interpretado por el Gobierno como una señal positiva de transición económica. Petro destacó especialmente el avance de la industria manufacturera y el comercio como evidencia de una economía que empieza a diversificarse más allá del petróleo y el carbón. Al mismo tiempo, el informe mostró tensiones importantes, especialmente en construcción y sectores extractivos, en medio del debate sobre tasas de interés, inversión y el modelo económico que Colombia debería seguir en los próximos años.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest