La decisión de la Alcaldía de Bogotá de adelantar la ley seca desde la tarde del viernes 29 de mayo ha generado fuertes críticas entre comerciantes, empresarios de la economía nocturna y gremios del sector gastronómico y de entretenimiento. La medida fue adoptada como parte del plan de seguridad para las elecciones presidenciales del próximo domingo.
Según el Decreto 191 de 2026, la restricción para la venta y consumo de bebidas alcohólicas comenzó a las 6:00 p. m. del viernes y se extenderá hasta el mediodía del lunes 1 de junio. Las autoridades argumentan que la medida busca garantizar el orden público, prevenir incidentes y facilitar el trabajo de la fuerza pública durante la jornada electoral.
Sin embargo, organizaciones como Asobares Colombia y Bares Unidos de Colombia rechazaron la decisión, señalando que el inicio anticipado de la ley seca afectará significativamente la actividad económica de uno de los fines de semana con mayor movimiento para bares, restaurantes y establecimientos nocturnos.
Los representantes del sector aseguran que miles de empleos temporales y permanentes dependen de la actividad nocturna en la capital. Además, afirman que la medida impactará a meseros, artistas, proveedores, personal logístico y pequeños empresarios que dependen de las ventas del fin de semana.
Como respuesta, varios gremios convocaron movilizaciones y protestas en el centro de Bogotá para exigir que la restricción se aplique únicamente desde el sábado, como tradicionalmente ocurre en los procesos electorales. Los comerciantes consideran que extender la medida desde el viernes representa pérdidas millonarias para el sector.
Por su parte, la Secretaría de Seguridad defendió la decisión y explicó que el Distrito debe equilibrar la capacidad operativa de la Policía con los requerimientos de seguridad de las elecciones. Las autoridades indicaron que más de 12.000 uniformados estarán concentrados en labores relacionadas con la jornada democrática, por lo que consideran necesario reducir situaciones asociadas al consumo de alcohol durante esos días.
La discusión continúa generando debate entre quienes respaldan las medidas de prevención para las elecciones y quienes consideran que las restricciones afectan de manera desproporcionada la economía nocturna de la capital.



