El comercio en el departamento de Nariño enfrenta un panorama complejo debido a los aranceles y a las recientes tensiones comerciales entre Colombia y Ecuador. Así lo señaló Alfredo Buchelli, representante de Fenalco Nariño, quien advirtió sobre las repercusiones que estas medidas han generado en la economía de la región fronteriza.
De acuerdo con el dirigente gremial, la balanza comercial del departamento con el vecino país es deficitaria, ya que Nariño compra más productos de los que logra vender. Esta situación se explica, en parte, porque la economía regional se caracteriza por ser principalmente comercial y no industrial.
En ese sentido, gran parte del abastecimiento de productos proviene de Ecuador, especialmente granos, alimentos y materias primas que son utilizados para el consumo y la actividad económica local.
Buchelli explicó que el comercio fronterizo históricamente ha sido uno de los motores de la economía del sur del país, por lo que cualquier restricción o incremento en los costos de importación repercute directamente en los comerciantes y consumidores.
Impacto
El representante de Fenalco Nariño advirtió que las medidas arancelarias han afectado de manera directa al comercio internacional y, particularmente, a las empresas de intermediación aduanera que operan en el municipio de Ipiales.
Según indicó, estas empresas han registrado una reducción considerable en sus ingresos debido a la disminución del flujo comercial y al encarecimiento de los productos que ingresan por la frontera.
Durante una reciente reunión de gremios económicos, los empresarios plantearon la necesidad de solicitar al Gobierno Nacional el desescalamiento de los aranceles con el objetivo de restablecer las condiciones normales del intercambio comercial.
Asimismo, se resaltó la importancia de reactivar los canales diplomáticos entre Colombia y Ecuador para evitar que la situación continúe afectando a los comerciantes formales y a miles de trabajadores que dependen de esta actividad económica en la región.
Finalmente, los líderes gremiales coincidieron en que mantener un diálogo abierto entre ambos países será fundamental para proteger el empleo, fortalecer el comercio legal y garantizar la estabilidad económica en la frontera sur del país.
Alfredo Buchelli, representante.




