Una operación combinada entre la Armada de Colombia, la Armada del Ecuador y una unidad de los Estados Unidos permitió ubicar y afectar una infraestructura clandestina utilizada para la construcción de artefactos navales ilegales en el sector de Isla Canchimalero, provincia de Esmeraldas, en la República del Ecuador, en un nuevo golpe contra las organizaciones criminales transnacionales dedicadas al narcotráfico.
El operativo, desarrollado en el marco de los acuerdos de cooperación internacional para combatir las economías ilícitas en la región del Pacífico, permitió desmantelar un astillero naval artesanal que era empleado para la fabricación y adecuación de semisumergibles, embarcaciones utilizadas por estructuras criminales para transportar grandes cargamentos de sustancias ilícitas hacia mercados internacionales.
Ubicación
De acuerdo con la Armada de Colombia, la ubicación de esta infraestructura fue posible gracias al intercambio de información de inteligencia y al trabajo coordinado entre las fuerzas navales de Colombia, Ecuador y los Estados Unidos. En desarrollo de las labores de control y vigilancia fluvial, unidades de la Brigada de Infantería de Marina No. 4, con sede en Tumaco, identificaron el lugar, que contaba con capacidad para alojar entre 10 y 12 personas encargadas de la construcción y adecuación de estas embarcaciones ilegales.
“Entre los elementos incautados se destacan 2.600 galones de combustible, 40 bull tanks, además de fibra de vidrio y resina, materiales fundamentales para la elaboración de este tipo de estructuras, diseñadas para evadir los controles de las autoridades marítimas durante el transporte de cargamentos ilícitos”, señaló el comandante de la Brigada de Infantería de Marina No. 4, coronel de Infantería de Marina, Jorge Enrique González Orejuela.
Capacidad
Las autoridades señalaron que la afectación de este tipo de infraestructura representa un golpe significativo para las redes dedicadas al narcotráfico, ya que limita su capacidad logística para construir embarcaciones clandestinas empleadas en rutas marítimas del Pacífico Oriental. Estas estructuras suelen ser instaladas en zonas de difícil acceso, aprovechando la vegetación y las condiciones geográficas para ocultar las actividades ilegales y dificultar su detección.
Con este resultado operacional, las autoridades continúan debilitando las estructuras logísticas del narcotráfico, reduciendo su capacidad para fabricar medios de transporte clandestinos y reforzando la presencia institucional en una de las zonas más sensibles para la seguridad marítima del suroccidente colombiano y la frontera con Ecuador.




