Durante los primeros meses de 2026, Colombia ha registrado una temporada de lluvias más intensa de lo habitual, afectando principalmente a la región Andina, Pacífica y Caribe. De acuerdo con el IDEAM, las precipitaciones han estado por encima de los promedios históricos, generando alertas por inundaciones y deslizamientos en distintas zonas del país.
La región Andina, donde se concentra gran parte de la población, atraviesa su primer periodo lluvioso del año (marzo a mayo) con acumulados superiores a lo normal. Departamentos como Antioquia, Huila, Tolima y el Eje Cafetero han reportado emergencias asociadas a crecientes súbitas y saturación de suelos, especialmente en áreas cercanas a la cuenca del río Magdalena.
Sin embargo, la situación más crítica se presenta en la región Pacífica, considerada la zona más lluviosa de Colombia. Allí, departamentos como Chocó, Cauca y Nariño enfrentan precipitaciones constantes y de alta intensidad, lo que ha incrementado el riesgo de desbordamientos e impactos en comunidades vulnerables.
En la región Caribe también se han registrado episodios extremos, con lluvias que han superado hasta en un 180 % los niveles normales en algunos sectores, provocando inundaciones y afectaciones a la infraestructura y la economía local.
Expertos señalan que este comportamiento climático está influenciado por la interacción de fenómenos atmosféricos como el ingreso de humedad desde la Amazonía y condiciones oceánicas similares a eventos fríos, lo que ha intensificado las precipitaciones en gran parte del territorio nacional.
En este contexto, las autoridades mantienen alertas activas en múltiples municipios, mientras recomiendan a la población estar atenta a los reportes oficiales y tomar medidas de prevención ante posibles emergencias.




