La ilusión de Colombia de disputar la gran final del Mundial Femenino Sub-20 terminó convertida en frustración. La selección dirigida por Carlos Paniagua cayó 3-0 ante Corea del Norte en la semifinal del certamen, en un encuentro que tomó un rumbo inesperado para el combinado nacional y que dejó a las colombianas sin la posibilidad de luchar por el título orbital.
El equipo tricolor llegó a esta instancia con la confianza que le otorgaba una campaña destacada, pero se encontró con un rival asiático que mostró contundencia, orden táctico y una notable capacidad para aprovechar los espacios concedidos. Corea del Norte resolvió el compromiso con autoridad y confirmó sus aspiraciones de quedarse con la corona.
Comienzo equilibrado
Durante los primeros minutos, Colombia intentó imponer su propuesta de juego directo y buscó tener presencia en campo contrario. Las dirigidas por Paniagua trataron de manejar la pelota y encontrar conexiones en ataque, aunque no lograron traducir esa intención en oportunidades claras frente al arco rival.
La primera aproximación de peligro, sin embargo, fue para Corea del Norte. Gyong Ryu So probó suerte con un remate desde fuera del área y dejó el primer aviso sobre las intenciones ofensivas de las asiáticas.
Colombia respondió poco después mediante Valerin Loboa, quien ganó una disputa en el frente de ataque y logró enviar un centro que terminó controlando la arquera norcoreana. La acción evidenció la intención nacional de generar peligro por los costados, aunque la defensa rival se mostró atenta.
El partido parecía transitar por un terreno equilibrado, pero el panorama comenzó a cambiar en el tramo final de la primera parte.
En el minuto 27, I Ok Pao aprovechó un rebote dentro del área tras una acción ofensiva y marcó el 1-0 para Corea del Norte. El tanto representó un duro golpe para Colombia, que empezó a mostrar dificultades para contener el cambio de orientación del juego propuesto por las asiáticas.
Siete minutos más tarde llegó el segundo golpe. Rim Jong Choe apareció a la espalda de Lina Arboleda y conectó un certero cabezazo para ampliar la ventaja. El 2-0 dejó a Colombia en una situación complicada antes del entretiempo y evidenció los problemas defensivos que el equipo no había conseguido corregir.
Parte complementaria
Las modificaciones comenzaron a contemplarse desde el banco colombiano antes del descanso. Algunas jugadoras suplentes iniciaron los trabajos de calentamiento, pero Paniagua decidió mantener la formación inicial para afrontar los primeros minutos del complemento.
La decisión no produjo el efecto esperado. Apenas transcurrieron dos minutos del segundo tiempo cuando Corea del Norte volvió a golpear. En el minuto 47, Ryu Gyong So apareció nuevamente en el área y, tras un centro desde la izquierda, conectó de cabeza para establecer el 3-0.
El tercer tanto prácticamente sentenció la semifinal y dejó a Colombia sin margen de error. Las jugadoras nacionales intentaron adelantar sus líneas y buscar alguna posibilidad de descuento, pero se encontraron con un rival bien organizado, que administró la ventaja con solvencia.
Control de juego
A medida que avanzaron los minutos, el equipo colombiano perdió parte del juego colectivo que había mostrado a lo largo del campeonato. Varias de sus incursiones ofensivas dependieron de acciones individuales, mientras Corea del Norte controlaba los espacios y neutralizaba los intentos de reacción.
El pitazo final confirmó la eliminación de Colombia, que se despide del sueño de disputar la final, aunque con el desafío de cerrar su participación mundialista con dignidad.
Con la clasificación asegurada, Corea del Norte disputará la gran final del Mundial Femenino Sub-20 frente a España, selección que derrotó 2-0 a Italia en la otra semifinal.



