La selección femenina de Colombia llegó a la recta decisiva de la Liga de Naciones de la Conmebol con la clasificación al Mundial de Brasil 2027 al alcance de la mano. El equipo dirigido por Ángelo Marsiglia afrontó las últimas jornadas del torneo dependiendo de sí mismo para asegurar un lugar en la próxima cita orbital.
Ubicada en los primeros puestos de la tabla, la Tricolor mostró solidez a lo largo de la competencia gracias al liderazgo de figuras como Linda Caicedo, Mayra Ramírez y Catalina Usme. El objetivo era sumar los puntos necesarios para confirmar matemáticamente su presencia en el campeonato mundial.
El compromiso frente a Uruguay se convirtió en una oportunidad clave para sellar la clasificación. Con una victoria o incluso un empate, dependiendo de los demás resultados, Colombia quedaba muy cerca de garantizar uno de los cupos directos otorgados por la Conmebol para el torneo que se disputará en Brasil.
Además del boleto mundialista, el combinado nacional buscaba terminar en lo más alto de la clasificación, consolidando el crecimiento que ha mostrado el fútbol femenino colombiano en los últimos años y ratificando su condición de potencia regional.
La ilusión de volver a competir entre las mejores selecciones del planeta mantiene motivado a un grupo que ha logrado importantes resultados internacionales y que aspira a llegar a Brasil 2027 como uno de los equipos protagonistas del continente.




