Colombia anunció la imposición de un arancel del 35% a las importaciones de acero provenientes de países con los que no tiene tratados de libre comercio, como China, India y Turquía. La medida entrará en vigor a finales de marzo de 2026 y busca proteger la industria nacional frente al aumento de productos extranjeros a bajo costo. El Gobierno explicó que esta decisión pretende fortalecer la producción interna y preservar miles de empleos en el sector siderúrgico, que actualmente genera más de 45.000 puestos de trabajo en el país. Además, se enmarca en una tendencia global donde varias naciones han adoptado políticas similares para frenar la competencia internacional. Sin embargo, la medida ya genera preocupación en sectores como la construcción, que advierten que el aumento en los costos del acero podría encarecer proyectos de vivienda e infraestructura. Esto podría afectar directamente a los consumidores y ralentizar el crecimiento del sector. Expertos señalan que el verdadero reto será encontrar un equilibrio entre proteger la industria nacional y evitar impactos negativos en otras áreas de la economía. El Gobierno anunció que revisará la medida dentro de un año para evaluar sus efectos y posibles ajustes




