El Gobierno de Colombia anunció que impondrá un arancel del 30 % a las importaciones provenientes de Ecuador como respuesta a la decisión del presidente ecuatoriano Daniel Noboa de aplicar una tasa de seguridad del mismo porcentaje a los productos colombianos a partir del 1 de febrero. La medida también incluye el estudio de una eventual suspensión de las exportaciones de energía eléctrica hacia el país vecino, en el marco de un escenario de creciente tensión comercial entre ambas naciones.
El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo aclaró que la decisión colombiana no tiene como objetivo sancionar ni confrontar a Ecuador, sino que constituye un mecanismo correctivo orientado a proteger el aparato productivo nacional. Según el Gobierno, la imposición del arancel ecuatoriano es una medida unilateral que carece de sustento dentro de la normativa de la Comunidad Andina (CAN), de la cual ambos países forman parte.
En un comunicado oficial, Colombia expresó su “más enérgico rechazo” a los argumentos utilizados por el presidente Noboa para justificar el arancel, al considerar que vulnera los principios de integración regional y libre comercio establecidos en los acuerdos andinos. El Ejecutivo colombiano insistió en que estas decisiones afectan directamente a los sectores productivos y comerciales que históricamente han mantenido una relación estrecha a ambos lados de la frontera.
En paralelo, el Gobierno destacó que, pese a las diferencias comerciales, Colombia y Ecuador mantienen una cooperación permanente y estructurada en materia de seguridad. Esta colaboración se articula a través de mecanismos binacionales consolidados como la Comisión Binacional Fronteriza (COMBIFRON), las Reuniones de Mandos Regionales de Frontera, la Reunión Tripartita de Inteligencia Militar y el mecanismo RAMPOL de Altos Mandos Policiales, los cuales han permitido coordinar acciones conjuntas contra el crimen organizado transnacional.
El Ministerio de Defensa Nacional presentó resultados que evidencian el impacto de esta cooperación, especialmente en la lucha contra el narcotráfico. Las incautaciones de clorhidrato de cocaína han aumentado de manera sostenida en los últimos tres años: en 2023 se decomisaron 86.786 kilogramos, en 2024 la cifra ascendió a 132.354 kilogramos y en 2025 alcanzó los 195.862 kilogramos. Este crecimiento representa un incremento del 36,7 % en las incautaciones realizadas en municipios fronterizos con Ecuador.
Asimismo, los esfuerzos de erradicación de cultivos ilícitos se han concentrado principalmente en los departamentos de Putumayo y Nariño, regiones estratégicas de la frontera común, donde se han intensificado las operaciones para contener el tráfico de estupefacientes y debilitar las economías ilegales que afectan a ambos países.
La cooperación bilateral también ha sido clave en la desarticulación de organizaciones criminales transnacionales. De acuerdo con el balance oficial, se realizaron 91 coordinaciones conjuntas que derivaron en 26 operativos, con resultados concretos como 39 deportaciones, 25 capturas por orden judicial y el rescate de siete personas. Adicionalmente, Colombia ha capacitado a 3.891 policías ecuatorianos en estrategias y técnicas de lucha contra el narcotráfico.
Finalmente, el Gobierno colombiano recordó que el presidente Gustavo Petro ha reiterado en varias ocasiones su disposición a fortalecer la cooperación con Ecuador, especialmente en materia de seguridad y control fronterizo. No obstante, subrayó que la defensa del aparato productivo nacional y el respeto a los acuerdos de integración regional son principios irrenunciables, en un contexto en el que las decisiones unilaterales generan tensiones económicas y comerciales que impactan directamente a ambos países.

