El país vive una de las jornadas políticas más tensas de los últimos años a pocas horas de que millones de ciudadanos acudan a las urnas para elegir presidente. Las campañas cerraron actividades públicas mientras las autoridades activaron protocolos especiales de seguridad y vigilancia electoral. Los analistas consideran que la contienda refleja una fuerte polarización entre proyectos políticos de izquierda, centroderecha y derecha radical, con encuestas que muestran una competencia intensa entre varios candidatos. La Registraduría y el Consejo Nacional Electoral mantienen monitoreo permanente para evitar desinformación y garantizar la transparencia del proceso.

