La emergencia que atraviesa Colombia tras el terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el 10 de agosto se ha visto acompañada por otros fenómenos naturales que mantienen en máxima alerta a las autoridades. A la atención de las zonas afectadas por el sismo se suman incendios forestales registrados en diferentes departamentos y la actividad del volcán Puracé.
El volcán, ubicado en el departamento del Cauca, permanece en alerta naranja debido a los cambios registrados en su actividad. Durante los últimos días se han presentado emisiones de ceniza y gases, situación que ha obligado a las autoridades a mantener un monitoreo permanente y a evaluar las condiciones de los albergues ante la posibilidad de que sea necesario evacuar a comunidades cercanas.
Al mismo tiempo, varios incendios forestales han generado preocupación en distintas regiones del país, afectando áreas naturales y poniendo en riesgo cultivos y comunidades. Las condiciones de altas temperaturas, baja humedad y fuertes vientos pueden favorecer la propagación de las llamas y dificultar las labores de control.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y las autoridades territoriales mantienen activos los protocolos de respuesta para atender las diferentes emergencias. El panorama representa un desafío adicional para los organismos de socorro, que continúan trabajando en la recuperación de las zonas afectadas por el terremoto mientras vigilan la evolución de los incendios y la actividad volcánica.



