Colombia desarticula 827 de laboratorios de coca en operaciones en la frontera con Ecuador

Las Fuerzas Militares de Colombia informaron la desarticulación de 827 laboratorios para el procesamiento de base de coca en la frontera con Ecuador, además de la incautación de ocho toneladas de clorhidrato de cocaína y más de siete toneladas de marihuana. Estos resultados se enmarcan en una ofensiva sostenida durante los últimos 24 meses, concentrada principalmente en el departamento del Putumayo, una zona estratégica para las economías ilícitas por su ubicación fronteriza.

El ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, explicó que estos logros fueron posibles gracias al despliegue de más de 11.000 militares, en coordinación con la Policía Nacional, fortaleciendo operaciones terrestres, marítimas, fluviales y aéreas. El objetivo central de esta estrategia ha sido golpear de manera directa la estructura del narcotráfico, afectando su capacidad de producción, transporte y financiación.

Sánchez destacó que la lucha contra estas organizaciones criminales requiere operaciones espejo y coordinadas entre Colombia y Ecuador, dado el carácter transnacional del narcotráfico. En ese sentido, subrayó que la cooperación binacional es clave para enfrentar una amenaza común que afecta la seguridad regional.

En paralelo, el Gobierno del presidente Gustavo Petro presentó un balance general de la política antidrogas como parte de su mensaje diplomático ante la comunidad internacional. Durante una rueda de prensa, el ministro de Defensa señaló que la estrategia del Ejecutivo se basa en resultados operacionales medibles, con énfasis en la incautación de cocaína, la destrucción de laboratorios, los bombardeos contra estructuras armadas ilegales y las extradiciones.

Según el Ministerio de Defensa, durante este gobierno se han incautado más de 3.000 toneladas de cocaína y pasta base, un volumen que, de acuerdo con las estimaciones oficiales, equivale a más de 90 billones de dólares y cerca de 48 mil millones de dosis. Para el ministro, estas cifras representan un golpe económico directo a las mafias, y sirven como argumento para la continuidad de la cooperación internacional, especialmente en el diálogo bilateral con Estados Unidos.

Sánchez afirmó que el Gobierno busca demostrar impacto financiero real sobre las redes criminales, sosteniendo que la política de seguridad se apoya en hechos verificables y en el rol activo de Colombia en la lucha contra el crimen organizado transnacional. En ese contexto, resumió el enfoque oficial con la frase: “Ganan las naciones y pierden los criminales”.

Finalmente, el ministro aseguró que se logró detener el crecimiento de los cultivos de hoja de coca, y que ya se observa una tendencia a la disminución tras varios años de expansión. Atribuyó este comportamiento a la combinación de operaciones militares, control territorial y acciones directas contra las economías ilegales que financian a los grupos armados.

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