La Selección Colombia escribió una de las páginas más memorables de su historia reciente al consagrarse campeona del Sudamericano Sub-17 2026 de la Conmebol, tras una actuación brillante, contundente y llena de personalidad frente a Argentina.
La Tricolor no solo ganó: gustó y goleó con un categórico 4-0 que quedará en la memoria de los aficionados, poniendo fin a una sequía de 33 años sin títulos en esta categoría.
Desde el pitazo inicial, el equipo dirigido por Fredy Hurtado dejó en claro que no había espacio para las dudas. Lo hecho en semifinales, donde superó con autoridad 3-0 a Brasil, no fue producto del azar ni de circunstancias externas. Por el contrario, Colombia ratificó su nivel con un juego colectivo sólido, intensidad en cada línea y una propuesta ofensiva que desarmó por completo a la Albiceleste.
El título significó la segunda conquista para el país en este certamen continental. La primera había llegado en 1993, bajo la conducción de Germán “Basílico” González, en una generación recordada por nombres como Ricardo Ciciliano y Jorge Bolaño. Hoy, más de tres décadas después, una nueva camada de talentos vuelve a ilusionar a todo un país con su fútbol dinámico, efectivo y lleno de carácter.
Madurez y talento
Jugadores como Samuel Martínez, Luigi Ortiz y Miguel Agámez lideraron un grupo que mostró madurez y talento a lo largo del torneo. Su camino al título no fue sencillo, pero supieron imponerse ante rivales de peso, consolidando una campaña impecable que tuvo su punto más alto en la gran final disputada en Luque.
El primer gol llegó en un momento clave, justo antes del descanso. Samuel Martínez, con su habitual capacidad de desequilibrio, generó una jugada que terminó en los pies de Miguel Agámez. El atacante, con frialdad y precisión, sacó un potente remate desde fuera del área que dejó sin opciones al portero argentino, abriendo el marcador y desatando la celebración colombiana.
Parte complementaria
En la segunda mitad, Colombia salió decidida a sentenciar el compromiso. Al minuto 54, Juan José Fori sorprendió con un pase largo desde la mitad del campo que encontró a Matías Caicedo. El delantero ganó en el juego aéreo y, con un certero cabezazo, amplió la ventaja a 2-0.
La Tricolor no bajó la intensidad y apenas un minuto después volvió a golpear. José Escorcia, desequilibrante por la banda, protagonizó una gran acción individual antes de enviar un centro preciso al área. Allí apareció nuevamente Agámez, quien se elevó con autoridad para firmar su doblete y prácticamente liquidar el encuentro.
El golpe definitivo llegó con el cuarto tanto, en una jugada que reflejó la confianza y el talento del equipo colombiano. Escorcia volvió a ser protagonista al internarse en el área, eludir a un defensor y al arquero, para luego definir con el arco a su disposición. Fue la estocada final de una noche perfecta.
Con este logro, Colombia no solo rompe una larga racha sin títulos, sino que también consigue su primera consagración en el torneo fuera del país. Ahora, con la confianza en alto, el equipo de Fredy Hurtado se prepara para su próximo gran desafío: el Mundial Sub-17 que se disputará en Catar, donde buscará seguir dejando en alto el nombre del fútbol colombiano.



