El Consejo Nacional de Estupefacientes formalizó la decisión mediante resolución publicada en el Diario Oficial. El piloto tendrá un cupo máximo de 1.000 hectáreas efectivamente tratadas y una duración operacional de hasta siete días calendario contados desde la fecha del acta de inicio, aún no divulgada. Las autoridades mantienen bajo reserva las coordenadas exactas del área, la extensión específica y el cronograma detallado, argumentando que su divulgación podría comprometer la seguridad de la operación y del personal participante.
El objetivo del experimento es recopilar evidencia científica sobre la eficacia del producto, la precisión de la aplicación aérea, la posible deriva del herbicida y los impactos sobre la salud humana y el medio ambiente. Sin embargo, el Gobierno fue enfático en aclarar que este plan piloto «no equivale a la reanudación, adopción o autorización definitiva de un programa de alcance general o nacional». Una vez finalice la fase experimental, entidades como la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) y el Instituto Nacional de Salud analizarán los resultados para determinar si la estrategia cumple los requisitos técnicos, ambientales y sanitarios exigidos por la ley.




