El Gobierno de Abelardo de la Espriella dio un nuevo paso en el fortalecimiento de la cooperación militar con Estados Unidos al autorizar la realización de operaciones conjuntas dentro del territorio colombiano, con el objetivo de combatir organizaciones vinculadas al narcotráfico y al terrorismo.
La decisión fue anunciada por Pete Hegseth, secretario de Guerra de Estados Unidos, quien explicó que Colombia solicitó el respaldo de Washington para enfrentar a los grupos armados y las estructuras criminales que operan en el país.
El anuncio se produjo después de que el nuevo Gobierno colombiano confirmara su incorporación a una coalición internacional impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump para fortalecer la lucha contra el narcotráfico en la región.
De acuerdo con Hegseth, las acciones conjuntas estarán enfocadas en desarticular organizaciones criminales y sus redes de financiación. La medida representa un cambio importante en la estrategia de seguridad del nuevo Gobierno, que ha planteado una política de confrontación directa contra los grupos armados y ha descartado negociar con estas organizaciones.
La cooperación también estaría acompañada de un paquete de asistencia estadounidense para Colombia destinado al sector de seguridad, anunciado recientemente por el Departamento de Estado.
La autorización, sin embargo, ya genera debate político en Colombia, especialmente por las implicaciones que podría tener la participación de fuerzas estadounidenses en operaciones dentro del territorio nacional y por las discusiones relacionadas con la soberanía y los procedimientos constitucionales para el ingreso o tránsito de tropas extranjeras.
Con esta decisión, la administración de De la Espriella busca estrechar la alianza de seguridad con Washington y convertir la cooperación internacional en uno de los principales componentes de su estrategia contra el narcotráfico y las organizaciones armadas.




