Colombia fue elegida como una de las cuatro vicepresidencias de la mesa directiva del Acuerdo de Escazú durante la Cuarta Conferencia de las Partes (COP4), que se desarrolló en Nassau (Bahamas), consolidando su liderazgo regional en democracia ambiental, derechos humanos y gobernanza participativa.
Con esta designación, el país fortalece su papel como actor estratégico en la implementación del principal tratado ambiental de América Latina y el Caribe, orientado a garantizar el acceso a la información ambiental, la participación pública en la toma de decisiones, el acceso a la justicia en asuntos ambientales y la protección de las personas defensoras del ambiente.
Durante la COP4, Colombia ratificó su compromiso con la implementación efectiva del Acuerdo y presentó su hoja de ruta nacional para avanzar en acciones concretas que fortalezcan la participación ciudadana, la protección de las personas defensoras del ambiente y la toma de decisiones con enfoque territorial, inclusivo y transparente.
La Conferencia de las Partes del Acuerdo de Escazú es el máximo órgano de decisión de este instrumento regional. Allí, los Estados Parte evalúan avances, adoptan decisiones para su implementación y fortalecen mecanismos de cooperación en torno a la gobernanza ambiental.
En este escenario, Colombia también puso a consideración de las Partes una decisión fundamentada en la Opinión Consultiva OC-32/2025 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, promovida con Chile.
Esta opinión consultiva reafirma la estrecha relación entre la protección del ambiente, la emergencia climática y la garantía de los derechos humanos, y resalta la necesidad de avanzar en decisiones que integren estos tres elementos de manera coherente.
La elección de Colombia como vicepresidencia de la mesa directiva representa un paso estratégico para seguir posicionando al país como referente regional en justicia ambiental, derechos humanos y gobernanza participativa.




