El gobierno de Colombia ha presentado una denuncia formal contra Israel, acusándolo de llevar a cabo un secuestro en aguas internacional al interceptar a las activistas colombianas Valentina Barreto y Manuela Bedoya, quienes integraban la Global Sumud Flotilla con destino a Gaza.
Barreto y Bedoya perdieron contacto con su equipo el 2 de octubre, cuando ya se encontraban frente a las costas israelíes, a unos 148 kilómetros de la Franja de Gaza, según datos oficiales colombianos. El barco en el que viajaban, identificado con bandera polaca, fue abordado por la marina israelí, deteniendo la embarcación y retirando los dispositivos de comunicación, lo que habría dificultado el rastreo.
Desde Colombia se sostiene que Israel exigió a las activistas firmar declaraciones reconociendo al Estado judío, algo que ellas rechazaron, lo que habría motivado su retención sin acceso consular. Ante esta situación, el gobierno colombiano anunció la expulsión de la delegación diplomática israelí en Bogotá.
Por su parte, la ONG israelí Adalah, que brinda apoyo legal en el caso, ha denunciado que los abogados asignados tienen restricciones para comunicarse con las detenidas. Hasta ahora no ha sido informada la ubicación exacta del centro de detención ni las condiciones en que se encuentran.
Este hecho ha generado una crisis diplomática entre Colombia e Israel, y Bogotá ha pedido la asistencia de países terceros para mediar en la liberación de las ciudadanas retenidas.

