Colombia dio un paso decisivo para enfrentar uno de los riesgos ambientales más críticos del país: la erosión costera. El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, en articulación con el Panel Internacional sobre Deltas, Áreas Costeras e Islas (IPDC), activó una estrategia nacional que integra ciencia aplicada, cooperación internacional y fortalecimiento institucional para proteger hasta 260 km² de ecosistemas costeros en riesgo.
Las proyecciones oficiales y la Tercera Comunicación de Cambio Climático advierten que Colombia podría perder entre 230 y 260 km² de costa hacia el año 2100, lo que impactaría directamente ecosistemas, territorios e infraestructura costera.
Para enfrentar esta problemática, el IPDC lidera una iniciativa que articula tres proyectos complementarios. Esta estrategia aborda la erosión costera desde escalas regionales y locales y fortalece las capacidades institucionales. Con ello, las entidades buscan generar información científica que oriente la formulación de políticas públicas, la planificación territorial y la gestión del riesgo ecológico frente al cambio climático.
Análisis regional de la dinámica costera
En el ámbito regional, el proyecto Análisis de Morfodinámica del Caribe Sur estudia el litoral desde Chocó hasta Bolívar. Los equipos técnicos desarrollan herramientas avanzadas de modelación para comprender la dinámica de la línea de costa y proyectar escenarios de riesgo para 2040, 2070 y 2100.
Este componente permitirá cerrar brechas históricas de información técnica, fortalecer el Sistema de Monitoreo de la Erosión Costera (SMEC-MABE) y generar insumos clave para la planificación territorial y la toma de decisiones públicas.
Soluciones basadas en la naturaleza en el Caribe insular
A nivel local, el proyecto de Soluciones Basadas en la Naturaleza (SBN) en el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina concentra su trabajo en zonas críticas como Spratt Bight, en San Andrés, y Manzanillo, en Providencia.
Los especialistas realizan análisis técnicos, evalúan impactos ambientales y sociales y trabajan directamente con las comunidades locales. El proyecto busca formular Medidas de Adaptación basadas en Ecosistemas (ABE) que fortalezcan la resiliencia del territorio frente al cambio climático y la erosión costera, garanticen sostenibilidad ambiental y promuevan la apropiación social.
Formación y fortalecimiento de capacidades
La estrategia también incluye un componente de fortalecimiento de capacidades mediante el programa TRAINCOAST y un Diplomado Especializado liderado por el Ministerio de Ambiente.
La iniciativa cuenta con el respaldo del IHE Delft Institute for Water Education, Wageningen University & Research y el financiamiento del Ministerio de Infraestructura y Agua de los Países Bajos. En su primera cohorte participan 72 personas de 37 instituciones, quienes buscan fortalecer capacidades técnicas, científicas y de gobernanza, mejorar la formulación de proyectos con acceso a financiamiento y promover una mayor coordinación interinstitucional frente a los procesos de erosión costera.
Ciencia, cooperación y decisiones basadas en evidencia
Con esta estrategia, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, con el apoyo del IPDC, refuerza su compromiso con la adaptación al cambio climático y la protección de los territorios costeros del país.
La iniciativa impulsa decisiones basadas en evidencia científica, fortalece la articulación institucional y promueve el trabajo conjunto con las comunidades. De esta manera, Colombia posiciona la erosión costera como una prioridad en la agenda ambiental nacional y avanza hacia una respuesta coordinada, estructural y de largo plazo.




