Colombia celebró un avance histórico en el comercio internacional luego de que Pollos El Bucanero S.A. concretara la primera exportación de carne de pollo hacia Japón, un país reconocido por su alto nivel de exigencia sanitaria y de calidad.
Según la Federación Nacional de Avicultores de Colombia (Fenavi), este hecho representa un hito clave para el desarrollo económico y social del país, al consolidar años de trabajo conjunto entre el sector privado y las entidades estatales que han buscado abrir nuevos mercados internacionales.
La operación, liderada por Cargill Food Latinoamérica, marca el comienzo de una etapa en la que el producto avícola colombiano entra a competir con los mejores del mundo, cumpliendo los más estrictos controles de inocuidad y trazabilidad exigidos por el mercado japonés.
El respaldo de un trabajo conjunto y sostenido
El envío fue posible gracias a una estrategia de internacionalización impulsada por Fenavi, con apoyo técnico y sanitario del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) y del Invima, entidades que garantizaron el cumplimiento de las normas de exportación.
Este logro, además de abrir una puerta comercial, ratifica la confianza internacional en el sistema productivo colombiano, que ha demostrado capacidad para responder a los estándares globales más rigurosos.
El presidente de Fenavi, Gonzalo Moreno, destacó que “este es un aval contundente a la forma como producimos proteínas de calidad en Colombia: con rigurosidad, compromiso y responsabilidad”. Subrayó también que el ingreso al mercado japonés refleja la confianza en el sistema productivo nacional y consolida oportunidades para la avicultura colombiana.
Un mercado exigente que premia la calidad
Aunque Colombia obtuvo la admisibilidad sanitaria en Japón hace más de siete años, solo ahora logró concretar la primera exportación, lo que refleja la complejidad y el rigor del proceso de aprobación japonés.
Japón, considerado el sexto mayor importador de carne de pollo en el mundo, registró en 2024 importaciones superiores a 1,1 millones de toneladas, lo que lo convierte en un destino estratégico para las exportaciones colombianas.
Este paso representa una señal de madurez para el sector avícola nacional, que ha invertido en tecnología, bienestar animal y sostenibilidad ambiental. Asimismo, abre la posibilidad de que más empresas colombianas se beneficien del prestigio alcanzado por esta operación pionera.
Con esta exportación, Colombia no solo envía pollo, sino que proyecta su reputación global, demostrando que puede competir con calidad, responsabilidad y altos estándares en los mercados más exigentes del planeta.

