Un proyecto educativo inaugurado por el presidente Gustavo Petro en El Tarra, Norte de Santander, permanece cerrado cuatro meses después de su entrega oficial. La institución, concebida como un colegio-universidad para más de 600 estudiantes, no cuenta con servicios básicos como agua potable ni electricidad, lo que ha impedido su funcionamiento.
Según denuncias de la comunidad, el proyecto avanzó sin garantizar la conexión al acueducto, a pesar de advertencias previas. Las autoridades locales y nacionales se responsabilizan mutuamente por las fallas, mientras los estudiantes deben continuar recibiendo clases en espacios prestados. La situación ha generado indignación por el uso de recursos públicos y cuestionamientos sobre la planeación de la obra.




