El sistema de almacenamiento de energía Coalburn 1, ubicado en South Lanarkshire, Escocia, comenzó oficialmente sus operaciones comerciales y se convirtió en el mayor sistema de almacenamiento de energía mediante baterías (BESS) actualmente operativo en Europa, con una potencia de 500 megavatios (MW) y una capacidad de almacenamiento de 1 gigavatio-hora (GWh).
El anuncio fue realizado el 12 de agosto de 2026 por Copenhagen Infrastructure Partners (CIP), desarrollador del proyecto. La instalación utiliza baterías de ion-litio y está conectada directamente a la red de transmisión eléctrica británica, con el objetivo de aportar flexibilidad al sistema, facilitar la incorporación de energías renovables y responder rápidamente cuando aumente la demanda eléctrica.
Más allá de sus dimensiones, Coalburn 1 tiene una particularidad simbólica: fue construido sobre un territorio vinculado históricamente a la actividad minera del carbón. De esta manera, una antigua zona asociada con uno de los combustibles fósiles más importantes de la industrialización británica ahora alberga una infraestructura destinada a facilitar el funcionamiento de un sistema eléctrico cada vez más dependiente de fuentes renovables.
¿Qué es exactamente Coalburn 1?
Coalburn 1 es un sistema de almacenamiento de energía en baterías a escala de red, conocido internacionalmente como BESS, por las siglas de Battery Energy Storage System.
Su capacidad de potencia alcanza los 500 MW, mientras que su capacidad energética es de 1.000 MWh, equivalente a 1 GWh. Al tratarse de un sistema diseñado para aproximadamente dos horas de duración, puede entregar hasta 500 MW durante ese periodo si se encuentra completamente cargado y opera bajo esas condiciones.
La diferencia entre MW y MWh es importante. Los megavatios representan la potencia, es decir, qué tan rápidamente puede suministrar electricidad el sistema. Los megavatios-hora representan la cantidad de energía que puede almacenar.
En términos sencillos, Coalburn 1 puede funcionar como una enorme reserva eléctrica: almacenar energía cuando existe disponibilidad y devolverla a la red cuando el sistema necesita mayor capacidad.
CIP confirmó que se trata de una batería de ion-litio de dos horas de duración y que actualmente es la mayor batería operativa de Europa por estas características.
Una batería gigantesca, pero no una central eléctrica convencional
Aunque frecuentemente se habla de Coalburn 1 como «la mayor batería de Europa», esto no significa que sea la instalación de almacenamiento energético más grande del continente en términos absolutos.
La distinción es importante porque existen otras tecnologías de almacenamiento, particularmente las centrales hidroeléctricas de bombeo, capaces de almacenar mucha más energía durante periodos considerablemente más largos.
El récord de Coalburn 1 se refiere específicamente a sistemas de almacenamiento mediante baterías que se encuentran operativos, de acuerdo con el anuncio de CIP.
Por eso, una manera más precisa de describir el proyecto es como el mayor sistema BESS operativo de Europa, con 500 MW de potencia y 1 GWh de capacidad.
¿Cómo funciona una instalación como Coalburn 1?
El principio es relativamente sencillo, aunque la infraestructura necesaria para hacerlo a escala de red es extremadamente compleja.
Cuando existe electricidad disponible en el sistema, las baterías pueden cargarse. Posteriormente, cuando la demanda aumenta o la generación renovable disminuye, el sistema puede descargar electricidad hacia la red.
Este funcionamiento permite solucionar uno de los principales desafíos de la transición energética: la generación renovable no siempre coincide con el momento en el que los consumidores necesitan electricidad.
Por ejemplo, un parque eólico puede producir grandes cantidades de electricidad durante una noche de fuertes vientos, cuando la demanda es relativamente baja. Sin un mecanismo de almacenamiento, parte de esa generación podría tener que limitarse.
Un sistema como Coalburn 1 permite aprovechar parte de esa electricidad, almacenarla temporalmente y utilizarla posteriormente.
El papel de Coalburn 1 frente a la energía eólica
Escocia tiene una posición estratégica dentro del sistema energético británico debido a su importante desarrollo de generación renovable, especialmente eólica.
El problema es que la electricidad generada por el viento depende de las condiciones meteorológicas. Puede haber momentos con una producción elevada y otros en los que la generación disminuya considerablemente.
Las baterías no eliminan esa variabilidad, pero permiten desplazar temporalmente la electricidad.
Coalburn 1 puede, por tanto, ayudar a:
- almacenar electricidad cuando existe excedente;
- suministrar energía durante periodos de mayor demanda;
- reducir la necesidad de limitar parte de la generación renovable;
- proporcionar servicios de estabilización a la red;
- responder rápidamente ante cambios entre oferta y demanda;
- mejorar la flexibilidad del sistema eléctrico.
CIP señala precisamente que el proyecto está destinado a reforzar la flexibilidad y la resiliencia del sistema eléctrico británico y a facilitar una mayor integración de las energías renovables.
Un proyecto construido sobre una antigua zona minera
Uno de los aspectos más llamativos de Coalburn 1 es su ubicación.
La instalación se encuentra en South Lanarkshire, en el sur de Escocia, sobre un territorio asociado históricamente con una comunidad minera de carbón. La construcción del proyecto comenzó en noviembre de 2023.
La transformación tiene una fuerte carga simbólica. Durante décadas, el carbón fue fundamental para el desarrollo industrial y energético del Reino Unido. Sin embargo, la descarbonización del sistema energético ha reducido progresivamente el papel de este combustible.
Ahora, sobre parte de ese territorio, se encuentra una instalación diseñada para facilitar la incorporación de fuentes de generación renovable.
El proyecto se integra así en un proceso más amplio de reconversión de antiguos territorios industriales hacia nuevas infraestructuras energéticas.
¿Quién desarrolló Coalburn 1?
El proyecto fue desarrollado por Copenhagen Infrastructure Partners (CIP) a través de su fondo Copenhagen Infrastructure IV, en colaboración con la empresa británica Alcemi.
CIP es un importante inversor internacional especializado en infraestructura energética y proyectos de transición energética.
Coalburn 1 forma parte de una cartera mucho más amplia de proyectos de almacenamiento que la compañía está desarrollando en Escocia.
De hecho, no se trata de un proyecto aislado.
CIP está desarrollando tres grandes sistemas BESS conectados a la red de transmisión en Escocia: Coalburn 1, Coalburn 2 y Devilla.
En conjunto, estos tres proyectos tendrán una potencia de 1,5 GW y una capacidad de almacenamiento de aproximadamente 3 GWh cuando estén operativos.
Coalburn 1 ya tiene propietario compartido
Aunque CIP lideró el desarrollo del proyecto, la propiedad de Coalburn 1 también involucra a AXA IM Alts, la división de inversiones alternativas de AXA Investment Managers.
En abril de 2025, AXA IM Alts anunció la adquisición de una participación del 50 % en Coalburn 1 a CIP.
El acuerdo permitió a AXA entrar en el mercado británico de almacenamiento energético, mientras CIP continuó liderando la ejecución del proyecto y su puesta en funcionamiento.
Esto refleja además el creciente interés de grandes inversores institucionales por las baterías a escala de red.
El almacenamiento energético dejó de ser únicamente una cuestión tecnológica y se está convirtiendo también en una categoría relevante de infraestructura para fondos de inversión y compañías financieras.
La tecnología de las baterías
La infraestructura de Coalburn 1 fue suministrada e integrada por e-STORAGE, división especializada de Canadian Solar.
El contrato contempló el suministro de aproximadamente 1.170 MWh de capacidad en corriente continua (DC) mediante la tecnología de baterías SolBank, además de los servicios de integración, puesta en marcha y servicios operativos de largo plazo.
La cifra de 1.170 MWh DC puede generar cierta confusión frente a la capacidad anunciada de 1 GWh.
La razón es que la capacidad de las baterías puede expresarse en distintos puntos del sistema eléctrico, mientras que el valor comercial de Coalburn 1 se presenta como un sistema de 500 MW/1.000 MWh, es decir, 500 MW durante dos horas.
La tecnología SolBank utilizada por e-STORAGE emplea química litio-ferrofosfato (LFP) y cuenta con sistemas de refrigeración líquida, gestión electrónica de las celdas y mecanismos de protección frente a incendios.
¿Por qué son importantes las baterías para el Reino Unido?
El crecimiento de las baterías está estrechamente relacionado con la transformación del sistema eléctrico británico.
El Reino Unido está aumentando la participación de fuentes renovables como la energía eólica y solar, pero estas tecnologías tienen una característica que las diferencia de las centrales convencionales: su producción depende de factores naturales.
Una central térmica puede aumentar o reducir su generación de acuerdo con las necesidades del sistema. Una instalación solar no puede producir electricidad durante la noche y un parque eólico no puede decidir cuándo soplará el viento.
El almacenamiento proporciona un elemento intermedio.
Las baterías pueden absorber electricidad cuando existe disponibilidad y devolverla posteriormente, contribuyendo a que la generación y el consumo estén mejor equilibrados.
Además, pueden prestar servicios auxiliares necesarios para mantener el funcionamiento estable de las redes eléctricas. El Gobierno de Escocia ha señalado que los sistemas de almacenamiento pueden aportar energía de respuesta rápida y servicios necesarios para la estabilidad de las redes.
Un mecanismo para reducir las restricciones de la red
Otro de los problemas que Coalburn 1 busca ayudar a solucionar son las restricciones de transmisión.
Escocia cuenta con importantes recursos renovables, especialmente eólicos, pero buena parte de esa generación se encuentra alejada de los grandes centros de consumo del Reino Unido.
Esto puede generar situaciones en las que existe electricidad renovable disponible, pero la red no tiene suficiente capacidad para transportarla hacia donde se necesita.
Las baterías ubicadas estratégicamente pueden ayudar a aliviar algunas de esas restricciones.
En el caso de Coalburn 1, su conexión directa al sistema de transmisión y su ubicación en Escocia fueron consideradas estratégicas para facilitar la incorporación de nueva generación renovable y reducir el riesgo de tener que limitar parte de esa producción.
El proyecto también tendrá una función comercial
Coalburn 1 no fue construido únicamente como una infraestructura de respaldo.
El proyecto cuenta con diferentes mecanismos de ingresos vinculados a su participación en el sistema eléctrico británico.
Entre ellos se encuentra un acuerdo de optimización de 10 años, además de contratos del Capacity Market de 15 años para 300 MW y de siete años para otros 75 MW.
Esto es relevante porque demuestra cómo los grandes sistemas de baterías pueden combinar diferentes servicios para hacer económicamente viable una inversión de infraestructura de esta magnitud.
En términos generales, una batería de este tipo puede generar ingresos mediante distintas actividades: comprar electricidad para cargar cuando resulta conveniente, venderla posteriormente y prestar servicios relacionados con el equilibrio y estabilidad del sistema.
De Coalburn 1 a una red de baterías mucho mayor
La entrada en operación de Coalburn 1 no representa el final del programa de almacenamiento de CIP en Escocia.
El siguiente gran proyecto es Coalburn 2, también concebido con una potencia de 500 MW y una capacidad aproximada de 1 GWh.
A este se suma Devilla, en Fife, que también tendrá una capacidad de almacenamiento de 1 GWh y una duración de aproximadamente dos horas.
Canadian Solar anunció en 2025 contratos para suministrar 2 GWh de sistemas de almacenamiento destinados precisamente a Coalburn 2 y Devilla, con ambos proyectos previstos para comenzar su construcción en 2027.
Cuando los tres proyectos estén operativos, la cartera alcanzará:
1,5 GW de potencia + 3 GWh de almacenamiento.
CIP sostiene que esta combinación permitirá reforzar la seguridad del suministro y facilitar una mayor integración de energías renovables en el Reino Unido.
Una transformación energética que va más allá de Escocia
El caso de Coalburn 1 refleja una tendencia que se está extendiendo por Europa: el almacenamiento está adquiriendo un papel cada vez más importante a medida que aumenta la generación renovable.
Durante décadas, el sistema eléctrico se diseñó alrededor de centrales capaces de producir electricidad de manera relativamente controlable.
La expansión de la energía eólica y solar obliga a modificar esa lógica.
En lugar de depender únicamente de centrales capaces de aumentar o disminuir su producción, las redes necesitan cada vez más herramientas que permitan gestionar cuándo se utiliza la electricidad.
Las baterías son una de esas herramientas.
Su principal ventaja frente a otros sistemas de almacenamiento es la rapidez de respuesta. Pueden pasar de cargar a descargar en tiempos muy reducidos, lo que las hace especialmente útiles para determinados servicios de estabilidad de la red.
El desafío: almacenar energía no significa generar energía
A pesar de sus ventajas, es importante entender que Coalburn 1 no genera electricidad por sí mismo.
La batería necesita recibir energía procedente del sistema para poder almacenarla.
Por esta razón, su función es comparable a la de un depósito: permite guardar electricidad durante un periodo y utilizarla posteriormente.
Tampoco sustituye por completo a otras formas de almacenamiento. Las baterías de dos horas son especialmente útiles para desplazar energía a corto plazo, mientras que tecnologías como la hidroeléctrica de bombeo pueden proporcionar almacenamiento durante periodos mucho más prolongados.
La transición energética, por tanto, no depende de una única tecnología, sino de la combinación de generación renovable, almacenamiento, redes de transmisión, gestión de la demanda y otras fuentes de flexibilidad.
Un récord que puede durar poco
La etiqueta de «mayor batería de Europa» podría no permanecer mucho tiempo en manos de Coalburn 1.
El rápido crecimiento de los proyectos BESS en Europa está provocando que nuevas instalaciones de cientos de megavatios entren en desarrollo y construcción.
De hecho, el propio programa de CIP en Escocia contempla otros dos proyectos de dimensiones similares.
Coalburn 1 constituye así tanto un récord como una señal de la velocidad con la que está evolucionando el almacenamiento eléctrico.
Lo más importante no es solamente el tamaño de la batería, sino la transformación del papel que desempeña el almacenamiento dentro de la red.
Un antiguo territorio del carbón se convierte en pieza de la transición energética
La entrada en operación comercial de Coalburn 1 representa un cambio significativo para el sistema eléctrico británico.
Con 500 MW de potencia y 1 GWh de capacidad, el proyecto puede almacenar electricidad y devolverla al sistema durante periodos de hasta aproximadamente dos horas a plena potencia, aportando una nueva fuente de flexibilidad a la red.
Su ubicación sobre un antiguo territorio minero añade además una dimensión simbólica a la infraestructura: un espacio asociado durante décadas al carbón se convierte ahora en parte de la infraestructura necesaria para integrar más energía renovable.
Para Escocia y para el Reino Unido, Coalburn 1 representa un paso importante hacia una red eléctrica en la que almacenar electricidad será tan importante como producirla.
Y para Europa, el proyecto demuestra que las baterías a escala de red están dejando de ser instalaciones experimentales o relativamente pequeñas para convertirse en infraestructuras energéticas de dimensiones comparables a las de grandes centrales eléctricas.




