Xavi Pascual vuelve a dirigir un Clásico tras su regreso al banquillo azulgrana con el objetivo de frenar la racha de nueve victorias consecutivas del Real Madrid ante el Barcelona.
Un Clásico nunca necesita presentación, pero el de esta jornada llega cargado de alicientes. Xavi Pascual regresa al Movistar Arena para enfrentarse al Real Madrid en su primer gran duelo desde su vuelta al FC Barcelona, con la misión de romper la hegemonía blanca en los enfrentamientos directos recientes.
El Real Madrid afronta el partido como local, respaldado por su afición y con una dinámica imponente. El equipo dirigido por Sergio Scariolo solo ha perdido un encuentro en lo que va de la Liga Endesa y acumula 11 victorias consecutivas desde la derrota sufrida en la segunda jornada ante Baskonia, lo que lo mantiene firme en lo más alto de la clasificación.
El Barcelona, por su parte, llega desde la quinta posición tras un inicio irregular, con cuatro derrotas en sus primeros seis partidos. Sin embargo, el panorama ha cambiado radicalmente con la llegada de Pascual al banquillo: los azulgranas suman seis triunfos consecutivos en la competición doméstica y buscan trasladar esa mejora a los Clásicos.
Lyles, una amenaza constante
El antecedente más reciente entre ambos equipos se produjo el 7 de noviembre en la Euroliga, cuando el Real Madrid se impuso en el Palau Blaugrana por 92-101 en un partido de alta anotación. Los blancos firmaron una primera mitad brillante, liderados por un Lyles estelar.
El jugador canadiense fue el gran protagonista del encuentro, con 29 puntos y 32 créditos de valoración, consolidándose como una de las grandes pesadillas para la defensa azulgrana y certificando la novena victoria consecutiva madridista en duelos directos.
Willy vuelve a marcar diferencias
En el Barcelona, uno de los nombres propios es Willy Hernangómez, quien ha recuperado protagonismo con el cambio de entrenador. El pívot se ha ganado un papel clave en la rotación y en la última jornada frente al Bilbao Basket firmó 19 puntos, con un 67 % de acierto, en 26 minutos de juego.
Los azulgranas confían en su mejor versión y en el talento ofensivo de Kevin Punter para poner fin a una racha negativa que se ha prolongado demasiado ante su máximo rival.

