Qué ocurrió
Según reportes, un grupo de al menos seis personas iba huyendo en motocicletas tras un robo en el centro de Ipiales.
Al intentar escapar, uno de los motociclistas omitió una señal de “pare” y chocó contra un taxi, provocando un accidente.
Con el choque, la bolsa con el dinero robado salió volando: los billetes quedaron esparcidos en la vía.
Reacción de la comunidad: “robo al ladrón”
Varios transeúntes y testigos del accidente se lanzaron a recoger los billetes que quedaron tirados. Muchas personas se abalanzaron para tomar parte del dinero.
Este acto reflejó lo insólito de la situación: el botín que los ladrones habían hurtado terminó siendo “arrecogido” por vecinos incluso antes de que se capturara a los delincuentes.
Intervención policial y captura
La policía logró capturar a uno de los presuntos responsables — en el barrio San Fernando — tras la alerta ciudadana y el accidente.
En su poder fueron hallados una mochila con parte del dinero robado, un revólver calibre 9 mm con cartuchos sin percutir y la motocicleta usada en el hurto.
La víctima del robo reconoció al detenido como uno de los implicados y gracias a su testimonio y la acción policial se logró recuperar parte del botín.
Ambigüedad ética & legal: ¿quién robó a quién?
Este caso plantea una paradoja: aunque los agresores fueron detenidos, parte del dinero robado terminó en manos de ciudadanos que lo recogieron — muchas veces por “oportunidad”. Aunque la justicia atenderá el hurto original, quienes tomaron el dinero podrían ser sujetos de investigaciones si la autoridad lo considera apropiado.
En palabras de un oficial citado: la comunidad reaccionó rápido, pero mientras algunos colaboraron, otros “se aprovecharon” de la oportunidad.

