A pocas horas de cumplirse las primeras jornadas críticas tras el devastador movimiento telúrico que sacudió al país, el Puesto de Mando Unificado (PMU) confirmó que la cifra de víctimas fatales ha subido a 329, mientras que el número de heridos ya supera los 4.600. Las labores de búsqueda y rescate continúan sin tregua en los puntos más críticos, donde organismos de socorro remueven escombros en busca de personas desaparecidas.
La emergencia ha dejado además un panorama complejo en el sector educativo, con cerca de 1.400.000 estudiantes en el limbo debido a los graves daños estructurales y la destrucción total o parcial de cientos de sedes escolares en las regiones impactadas.
Solidaridad desbordada y llamado internacional
Ante la magnitud de la catástrofe, la respuesta ciudadana e institucional no se ha hecho esperar. En Bogotá, un multitudinario evento reunió a miles de asistentes en el estadio El Campín bajo el lema de solidaridad con los damnificados, recolectando toneladas de insumos de primera necesidad. Paralelamente, gremios como la ANDI y diversas empresas siderúrgicas anunciaron la donación de 1.000 toneladas de acero destinadas exclusivamente a levantar de nuevo las infraestructuras colapsadas.
Por su parte, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) hizo un llamado urgente a la comunidad internacional y solicitó 148 millones de dólares adicionales para financiar la respuesta humanitaria y garantizar la atención a mediano y largo plazo de las familias que perdieronlo todo.



