Miles de venezolanos que esperaban ser reubicados en Estados Unidos a través del programa de Movilidad Segura se encontraron con una noticia desalentadora: la iniciativa ha sido desactivada, dejándolos sin una alternativa clara para regularizar su situación.
Este programa, coordinado por Acnur y la OIM, evaluaba los perfiles de aproximadamente 150.000 migrantes con el fin de definir si cumplían los requisitos para obtener un estatus migratorio legal en Estados Unidos. Ahora, con su cierre repentino, muchas de estas personas quedan en riesgo de caer en la irregularidad, sin opciones de continuar con sus trámites.
Un mensaje que cambió todo
Los afectados recibieron un correo electrónico con un mensaje claro: «Tras una decisión del gobierno de los Estados Unidos, la Iniciativa de Movilidad Segura ya no está activa». Este anuncio también especificaba que Acnur y OIM no podrán procesar más solicitudes ni ofrecer información sobre otras vías de ingreso a EE.UU., recomendando en su lugar que los migrantes continúen su integración en Colombia.
Desde noviembre ya circulaban rumores sobre la posible cancelación del programa, pero la confirmación oficial llegó con la nueva administración estadounidense. «Muchas personas estaban en la fase final de aprobación de sus solicitudes, y ahora sus procesos han sido cancelados sin previo aviso», explicó Lina Arroyave, investigadora del equipo internacional de Dejusticia.
Impacto en la comunidad migrante
Los programas de reubicación por protección han existido durante décadas como una vía segura para personas en situación de vulnerabilidad. La iniciativa de Movilidad Segura permitía a los migrantes solicitar protección desde sus países de residencia sin necesidad de exponerse a peligrosas rutas hacia la frontera estadounidense.
Oficinas en Bogotá, Cali y Medellín gestionaban estos trámites, analizando perfiles de solicitantes que, en su mayoría, eran venezolanos radicados en Colombia, aunque también había casos de haitianos que buscaban beneficiarse del programa. Este proceso de regularización podía tardar hasta dos años y estaba financiado con recursos de cooperación internacional.
Contexto político y consecuencias
El cierre de Movilidad Segura se produce en un contexto de endurecimiento de las políticas migratorias por parte del gobierno de Donald Trump, que ha firmado decretos para modificar los requisitos de ingreso al país y ha congelado fondos de ayuda al desarrollo gestionados por Usaid.
Con esta decisión, miles de migrantes quedan en un limbo legal, enfrentando incertidumbre sobre su futuro y la posibilidad de verse forzados a buscar alternativas más riesgosas para emigrar. Mientras tanto, las organizaciones de derechos humanos advierten sobre la urgente necesidad de encontrar soluciones para evitar que estas personas queden en una situación aún más precaria.

