CIERRAN PUENTE PINZON POR POSIBLE COLAPSO

Una alerta vial se enciende en Boyacá tras el anuncio del cierre total del Puente Pinzón, una estructura clave para la movilidad regional que será intervenida de manera urgente ante fallas que podrían comprometer seriamente la seguridad de quienes transitan por este corredor. La medida, que comenzará a regir desde el próximo 8 de abril, contempla la restricción total del paso vehicular y peatonal durante un periodo inicial de 15 días, generando preocupación entre transportadores, campesinos y comunidades que dependen diariamente de esta vía para sus actividades económicas y sociales.

Según informó la Secretaría de Infraestructura, las obras buscan corregir daños estructurales ocasionados por el paso del tiempo, el desgaste natural y las condiciones climáticas adversas que han impactado de manera significativa la estabilidad del puente. La intervención contará con una inversión cercana a los 400 millones de pesos e incluirá trabajos fundamentales como limpieza de metales, bacheo asfáltico, refuerzo de la estructura y construcción de placas de concreto, acciones consideradas esenciales para evitar un posible colapso que podría desencadenar una emergencia de mayores proporciones.

El cierre ha sido catalogado como una medida preventiva, pero absolutamente necesaria, ante el riesgo latente que representa el estado actual de la infraestructura. Habitantes de las provincias de Norte y Gutiérrez deberán adaptarse temporalmente al uso de rutas alternas, lo que podría generar retrasos en los tiempos de desplazamiento, aumento en los costos de transporte y dificultades en el traslado de productos agrícolas, especialmente en zonas rurales donde la conectividad ya es limitada.

Las autoridades han indicado que esta intervención hace parte de un plan más amplio de recuperación de la red vial departamental, financiado con recursos provenientes de la declaratoria de calamidad pública. El objetivo es garantizar condiciones seguras para todos los usuarios y evitar situaciones que pongan en riesgo la vida de las personas.

Aunque las obras buscan prevenir una tragedia, la situación ha generado inquietud entre la comunidad, ya que evidencia el deterioro progresivo de una estructura vital para la región. Por ahora, el mensaje es claro: actuar a tiempo es la única forma de evitar consecuencias irreparables, incluso si eso implica detener por completo una de las vías más importantes de Boyacá.

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