Con importantes avances para la investigación y el mejoramiento de la calidad del café, finalizó en Nariño el proyecto Fermentacafé, una iniciativa que combinó el conocimiento tradicional de los caficultores con herramientas de biotecnología e ingeniería de procesos.
El proyecto fue liderado por el grupo de investigación ESLINGA junto con el semillero GIBBS de la Universidad Cooperativa de Colombia en su campus de Pasto, con el apoyo del Sistema General de Regalías, la Gobernación de Nariño y aliados académicos internacionales.
Entre los principales logros del programa se destaca el estudio detallado de la microbiota del café y la identificación de la llamada “huella química” del grano, lo que permite comprender mejor los procesos de fermentación y mejorar los perfiles de sabor del café nariñense.
El proyecto también impulsó la creación de infraestructura tecnológica en varios municipios cafeteros. En localidades como La Unión, Arboleda y Buesaco se instalaron laboratorios de perfilación y calidad que permiten realizar análisis especializados del grano y procesos de catación profesional.
Durante su desarrollo se realizaron 1.200 análisis fisicoquímicos, más de 700 sesiones de catación profesional y cerca de 200 análisis sensoriales para caracterizar las propiedades del café producido en el departamento.
Además del impacto científico, el proyecto dejó resultados sociales importantes, como la creación de la marca de café “Alma Joven”, desarrollada por estudiantes del colegio Veracruz en Buesaco, lo que evidencia el potencial del sector cafetero para generar innovación y oportunidades en las nuevas generaciones.
Gracias a esta transferencia de conocimiento, varios productores vinculados al programa ya comienzan a destacarse en concursos de café de alta calidad, posicionando al café de Nariño en mercados cada vez más exigentes a nivel internacional.


