Un grupo de biólogos en Panamá inició un polémico experimento científico que busca salvar a la rana dorada panameña, una especie emblemática que desapareció de la naturaleza hace más de 15 años debido a un hongo letal. Los investigadores decidieron liberar ejemplares criados en cautiverio dentro de zonas todavía contaminadas por la enfermedad para estudiar si pueden adaptarse y sobrevivir.
El proyecto, liderado por especialistas del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales y organizaciones de conservación, pretende entender cómo reaccionan las ranas frente al hongo conocido como quitridiomicosis, responsable de la desaparición masiva de anfibios en distintas regiones del mundo.
Para el estudio, cerca de 100 ranas doradas fueron ubicadas en espacios controlados dentro de su hábitat natural. Durante las primeras semanas, aproximadamente el 70 % murió a causa de la enfermedad, aunque los científicos aseguran que los datos obtenidos son fundamentales para desarrollar futuras estrategias de conservación.
Los investigadores explicaron que uno de los principales objetivos es descubrir cómo las ranas recuperan las toxinas naturales de su piel al volver a alimentarse en estado salvaje, ya que estas defensas desaparecen cuando los animales permanecen durante años en cautiverio.
Además de analizar la resistencia al hongo, el experimento permitirá identificar zonas climáticas más seguras donde la especie pueda sobrevivir con mayores probabilidades. Expertos consideran que ciertas áreas con temperaturas específicas podrían limitar la expansión del patógeno y favorecer la recuperación de las poblaciones.
La rana dorada panameña es considerada un símbolo nacional en Panamá y una de las especies más amenazadas del planeta. Científicos esperan que esta investigación abra nuevas posibilidades para evitar su extinción definitiva y ayude también a proteger otros anfibios afectados por enfermedades similares.




