Sobre una verdadera bomba de tiempo se encuentran los más de 5.000 jóvenes y adultos que semanalmente hacen uso de la cicloruta que inicia en la calle 18 con carrera 41b y termina en la universidad de Nariño, Torobajo.
Este problema que lleva más de un año, lo padecen a causa del pésimo estado en el que se encuentran las estructuras metálicas que separan a ese corredor deportivo de las 2 vías vehiculares que comunican al occidente del departamento de Nariño con el norte de la ciudad de Pasto.
Así lo manifestó a DIARIO DEL SUR el dirigente comunitario del barrio Pandiaco Carlos Muñoz, al indicar que más de 60 metros lineales de la cicloruta están completamente desprotegidos por la falta de estructuras metálicas que en su mayoría fueron afectadas por accidentes de tránsito en los que según testigos están comprometidos conductores de taxis, camperos, camionetas, volquetas y hasta camiones.
“Esos tramos de la cicloruta que por ahora siguen descubiertos, facilitan el irresponsable ingreso de hombres y mujeres que diariamente se movilizan con exceso de velocidad a bordo de motocicletas o en monopatines. Esas infracciones que ponen en peligro la vida de los ciclistas y otros deportistas, se cometen frecuentemente a la vista de la comunidad e incluso de las mismas autoridades”.
“Tal parece que ese es un delicado problema que a la Alcaldía no le interesa resolver y por eso encontramos varios tramos de la cicloruta en los que hasta reposan escombros. Es absurdo y peligroso evidenciar cotidianas escenas en las que jóvenes atletas que desde las 6:00 de la mañana salen a trotar sobre la deteriorada y abandonada cicloruta y de repente su actividad deportiva es brutalmente interrumpida por conductores de motos que aprovechan los vacíos dejados por la falta de estructurar metálicas, para pasar de una vía a la otra”, dijo el líder comunitario.
Además dijo que en algunos tramos de la abandonada cicloruta, algunos taxistas se atreven a cruzar los trayectos descubiertos por las estructuras metálicas para llegar al otro lado de la calle.
“Definitivamente esto es un caos, porque ni siquiera las mismas autoridades municipales de Tránsito tomas cartas a en el asunto para sancionar a los conductores de carros, motos y patinetas infractores”, expresó la deportista Lina Cuervo.
“Ante la negligente actitud de la Alcaldía, se pueden presentar lamentables accidentes que lamentar, por eso se requiere la inmediata adecuación de la cicloruta”, indicó.
Peligrosa travesía
Para la mayoría de niños, jóvenes y adultos que diariamente hacen uso de la cicloruta, el pésimo estado estructural de este corredor deportivo es un verdadero peligro para su integridad física.
“Ninguna autoridad administrativa o de tránsito garantiza nuestro bienestar y por eso es bien caótico hacer deporte en este lugar. La circulación de los ciclistas es permanentemente interrumpida por los mototrabajadores que de manera irresponsable cruzan por los vacíos de la cicloruta para pasar de una calle a la otra”, dijo el deportista Carlos Criollo.
Así mismo los deportistas Juan Felipe Salazar y Oscar Tajumbina aseguran que la cicloruta requiere mejorar la señalización vial. Para la óptima movilidad de los ciclistas, indican que es urgente el cambio de las estructuras metálicas que en varias ocasiones fueron destruidas por los vehículos implicados en accidentes de tránsito.
“No es correcto que un espacio como éste siga en el olvido y a las autoridades no les interese adecuarlo para salvaguardar la vida de los deportistas”, manifestaron.
Por su parte, las deportistas Ángela Salazar y Valentina Dulce manifestaron que los pedazos de hierro que reposan sobre el piso o a los lados de la cicloruta son un verdadero peligro para las personas que transitan por ella”, indicaron.
A la vez la ciclista Margarita Narváez aseguró que está cicloruta en el sector de Torobajo, es una verdadera bomba de tiempo por todos los riesgos que pone a los deportistas que diariamente transitan por ella. “Pasto es una ciudad que parece no tener autoridades, por eso es una capital que en los últimos años está fea, sucia, abandonada y con ciclorutas como esta, literalmente destruida”, expresó la abogada y deportista.
Temible situación
“Esta temible situación que viven los deportistas debe ser resuelta lo antes posible por parte de la Alcaldía municipal de Pasto, para que a futuro no se vayan a presentar hechos que lamentar. Son vidas humanas las que en esta cicloruta están en juego y no hay excusa humana que valga para que se justifiquen los peligros que corren los deportistas que diariamente circulan por ese corredor vial”, expresó el padre de familia Francisco Fajardo, al subrayar que la reparación de las estructuras metálicas que bordean la cicloruta, se deben arreglar lo antes posible.
Expuestos al peligro
“La verdad da tristeza y pena ajena mirar el pésimo estado en el que se encuentran las estructuras de seguridad de la cicloruta. Este es un viejo problema que con el paso de los años se ha venido acentuando y lo peor de todo es que no hay ningún doliente. Esperemos que no se presenten más accidentes de tránsito en este lugar, porque sería catastrófico para la comunidad y la administración municipal”, expresó el padre de familia y deportista. A la vez agregó que quienes se movilizan por dicha cicloruta, están expuestos a todos los peligros.
Temen a desgracias
“Las autoridades municipales no deben esperar a que ocurra alguna tragedia para tomar medidas. Los conductores de motos aprovechan los trayectos de la cicloruta donde no hay estructuras metálicas para cruzarse entre los deportistas. Esas imprudencias pueden acarrear delicados accidentes”, indicaron los deportistas Edison Achicanoy y Patricia Benavides.
para los deportistas de Pasto


