El gobierno de China ordenó a sus principales refinerías suspender las exportaciones de gasolina y diésel en medio de la creciente incertidumbre energética provocada por el conflicto en Medio Oriente.
De acuerdo con reportes de agencias internacionales, la medida busca priorizar el abastecimiento interno ante el riesgo de una reducción en el suministro mundial de petróleo derivado de la escalada militar en la región. Las autoridades también habrían pedido a las empresas detener la firma de nuevos contratos de exportación e incluso cancelar algunos envíos ya programados. ()
Sin embargo, la orden no aplicaría para el combustible destinado a vuelos internacionales, el abastecimiento marítimo ni los suministros dirigidos a Hong Kong y Macao. ()
La decisión ocurre en medio de fuertes tensiones geopolíticas que han afectado el mercado energético global. El conflicto en Medio Oriente ha generado temores sobre el suministro de crudo, especialmente por los riesgos en el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por donde normalmente circula cerca del 20 % del petróleo mundial. ()
Analistas advierten que la reducción de exportaciones desde China —uno de los mayores exportadores de combustibles refinados en Asia— podría endurecer aún más el mercado regional y presionar al alza los precios de la energía en los próximos meses. ()
Según fuentes del sector, la mayor parte de los envíos previstos para marzo se mantendrían, pero el impacto de la medida comenzaría a sentirse principalmente a partir de abril. ()




