China prepara una estrategia económica con mayor énfasis en el consumo interno y en los servicios. El país plantea aumentar el gasto de los hogares y dar mayor importancia a actividades como el turismo, la salud, la educación, el deporte y los servicios relacionados con el cuidado de las personas mayores.
El cambio busca que el consumo tenga un papel más importante dentro de la economía china y que el crecimiento no dependa únicamente de la producción y las exportaciones. Para ello, las autoridades también han planteado medidas destinadas a mejorar los ingresos de las familias y ampliar los servicios disponibles.
El turismo y las actividades culturales podrían beneficiarse de esta transformación, mientras que el mercado interno se convierte en una de las principales apuestas para sostener el crecimiento económico durante los próximos años.

