China advierte que protegerá a sus empresas tras fallo panameño sobre puertos del Canal

El Gobierno chino anunció que tomará “todas las medidas necesarias” para defender los derechos e intereses de sus empresas, luego de que la Corte Suprema de Panamá invalidara la concesión que permitía a la filial hongkonesa Panama Ports Company, del grupo CK Hutchison, operar dos puertos estratégicos del Canal de Panamá.

Durante una rueda de prensa celebrada este viernes (30.01.2026), el portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Guo Jiakun, recordó que la compañía afectada ya expresó su desacuerdo con el fallo judicial, al considerar que contradice la base legal bajo la cual Panamá otorgó originalmente los derechos de concesión. Según indicó, CK Hutchison se reserva la posibilidad de recurrir a instancias judiciales para defender su posición.

Guo subrayó que Pekín actuará con firmeza para salvaguardar los intereses legítimos y legales de las empresas chinas, aunque evitó pronunciarse directamente sobre el contenido del dictamen del alto tribunal panameño o sobre decisiones del poder judicial del país centroamericano.

Consultado sobre el impacto que la sentencia podría tener en la venta global de activos portuarios de CK Hutchison —una operación que incluye más de 40 puertos y que ha sido negociada con un consorcio liderado por BlackRock, con participación de la naviera china Cosco—, el vocero se limitó a remitir a la postura de la empresa y no ofreció comentarios adicionales.

Tampoco confirmó si China evalúa impulsar nuevos proyectos portuarios en el entorno del Canal de Panamá, señalando que no dispone de información al respecto.

La reacción de Pekín se produce tras la decisión del Supremo panameño de declarar inconstitucional la ley y las adendas que respaldaban la concesión, luego de demandas sustentadas en una auditoría que detectó irregularidades y posibles perjuicios económicos para el Estado.

Panama Ports obtuvo la concesión en 1997 y esta fue prorrogada automáticamente en 2021 por un periodo similar, en medio de cuestionamientos por presunta corrupción y condiciones desfavorables para Panamá, que solo posee el 10 % de las acciones de la empresa.

La operación de compraventa de los puertos fue interpretada en su momento por el presidente estadounidense, Donald Trump, como un triunfo de su administración, que ha denunciado un supuesto “control chino” sobre el Canal. Panamá, sin embargo, ha rechazado reiteradamente cualquier injerencia extranjera y ha reafirmado que la vía interoceánica es y seguirá siendo de soberanía panameña.

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