El gobierno de José Antonio Kast volvió a endurecer su política migratoria en Chile y realizó un nuevo vuelo de expulsión de extranjeros en situación irregular, entre ellos varios ciudadanos colombianos. Con esta operación, la administración chilena completó su tercer traslado masivo desde que asumió el poder, reforzando su estrategia de control fronterizo y deportaciones rápidas.
Las autoridades chilenas señalaron que las expulsiones apuntan principalmente a personas con antecedentes penales o que ingresaron de manera irregular al país. Desde el Ejecutivo sostienen que la medida busca “recuperar el orden migratorio” y responder a una de las principales promesas de campaña de Kast.
La política migratoria del nuevo gobierno ha generado debate tanto dentro como fuera de Chile. Mientras sectores conservadores respaldan las expulsiones y exigen mayores controles, organizaciones defensoras de derechos humanos y grupos migrantes cuestionan la dureza de las medidas y alertan sobre posibles vulneraciones a los derechos de los extranjeros.




