Un regreso soñado que choca con la dura realidad
Sergio “Checo” Pérez volvió a la Fórmula 1 en 2026 de la mano de Cadillac, la nueva escudería estadounidense que debutó en la categoría reina con mucha fanfarria pero pocos resultados. El mexicano, quien fuera subcampeón del mundo con Red Bull en 2022, firmó un contrato de dos años hasta 2027 con la nueva franquicia del campeonato, convirtiéndose en el nombre más reconocido de un proyecto que llega con la promesa de ser la gran historia de la temporada. Sin embargo, los primeros Grandes Premios han sido un baño de agua fría: en Japón, Checo terminó en la posición 17 sin haber podido dominar la gestión energética del nuevo sistema de propulsión 50/50 eléctrico-combustión de los motores Ferrari que utiliza Cadillac.



