Coudet llega al segundo semestre con más poder que nunca y dispuesto a terminar la revolución que empezó
Eduardo Coudet vive en el segundo semestre de 2026 su momento más definidor desde que llegó al Monumental. El primer semestre fue un proceso de adaptación donde el Chacho heredó un plantel que no era completamente suyo y donde los resultados irregulares, coronados por la dolorosa derrota en la final del Apertura ante Belgrano, lo pusieron bajo la lupa de una hinchada exigente. Sin embargo, la dirigencia encabezada por Stéfano Di Carlo lo respaldó con decisión y le dio algo que pocos técnicos de River habían tenido: el poder total sobre las decisiones del mercado de pases, convirtiéndolo en el primer libro de transferencias completamente armado bajo su mirada.
La revolución fue profunda y sin piedad: entre 12 y 13 jugadores salieron del plantel incluyendo a Paulo Díaz, Fabricio Bustos, Giuliano Galoppo, Kevin Castaño, Kendry Páez, Matías Viña y Juanfer Quintero, cuya salida tiene más que ver con su decisión personal de buscar más protagonismo que con la voluntad del club. A cambio llegaron Lucas Beltrán, Rafael Santos Borré y las negociaciones por Ángel Correa están muy avanzadas, mientras que Thiago Almada sigue siendo el sueño del mercado. Coudet quiere un equipo más dinámico, más intenso y más acorde a su filosofía de juego vertical y presión alta. El segundo semestre con tres títulos en juego, el Clausura, la Copa Argentina y la Copa Sudamericana, será el examen definitivo que dirá si la apuesta por el Chacho fue la correcta o si River necesita un cambio de rumbo antes de que termine 2026.



