Coudet es el principal responsable de la fractura con Juanfer y el vestuario millonario lo sabe
La salida de Juan Fernando Quintero de River Plate tiene un responsable directo que el mundo millonario señala sin ambigüedad: Eduardo Coudet. Desde que el Chacho llegó al banco en enero de 2026 la relación con el colombiano nunca funcionó porque sus ideas tácticas y sus preferencias de juego son diametralmente opuestas al estilo de Quintero. Coudet quiere un equipo de alta intensidad, presión permanente y recuperación rápida del balón, un modelo que exige un desgaste físico que el mediocampista antioqueño de 33 años no puede sostener durante 90 minutos. El resultado fue inevitable: Quintero acumuló apenas 448 minutos en todo el primer semestre, fue al banco en la final ante Belgrano donde jugó solo cinco minutos y nunca tuvo la continuidad que necesita para estar en su mejor nivel.
Lo que convirtió el conflicto en público fue la actitud de Coudet de declarar en conferencia de prensa que Quintero debía presentarse a entrenar después del Mundial sin saber que el colombiano ya había acordado con el presidente una semana adicional de licencia. Esa falta de comunicación interna fue el detonante que llevó a Juanfer a explotar públicamente diciendo que el técnico no lo consideraba prioridad y que futbolísticamente pensaban diferente. Para Coudet la salida de Quintero tiene dos caras: por un lado libera un cupo de extranjero y masa salarial que puede reutilizar en el mercado, pero por el otro confirma que su gestión de los jugadores más talentosos del plantel tiene problemas serios que van más allá de los resultados en la cancha y que la dirigencia no puede seguir ignorando.




