En el municipio de Cumbal, Nariño, las autoridades anunciaron el cierre de siete plantas dedicadas a actividades lácteas y dos lavaderos debido a problemas relacionados con la contaminación del río Blanco.
La administración municipal informó que los establecimientos no estarían cumpliendo las condiciones técnicas requeridas para manejar adecuadamente los residuos y evitar afectaciones ambientales. Las autoridades también anunciaron controles sobre otros establecimientos comerciales.
La situación refleja la preocupación existente en diferentes municipios de Nariño por la protección de las fuentes hídricas. El río y los recursos naturales son fundamentales para las comunidades rurales, por lo que las autoridades buscan aumentar los controles y evitar que las actividades económicas generen daños ambientales.


