Qué es la cepa Andes del hantavirus y por qué preocupa a las autoridades sanitarias

La confirmación de que el brote de hantavirus detectado a bordo del crucero MV Hondius corresponde a la cepa Andes —la única variante conocida capaz de transmitirse entre personas— encendió las alertas sanitarias internacionales y puso bajo vigilancia a decenas de pasajeros y tripulantes que viajaban desde Argentina hacia África y Europa. Las autoridades sanitarias de Sudáfrica, junto con la Organización Mundial de la Salud (OMS), investigan el alcance del brote, que ya deja al menos tres personas fallecidas y varios casos sospechosos distribuidos en distintos países.

El crucero, identificado como MV Hondius, había partido desde Ushuaia, en el extremo sur de Argentina, una de las regiones consideradas endémicas para el hantavirus Andes. Durante el trayecto comenzaron a aparecer pasajeros con síntomas compatibles con la enfermedad, entre ellos fiebre alta, dolores musculares, dificultad respiratoria y cuadros pulmonares severos. La situación obligó a activar protocolos de emergencia en Cabo Verde y posteriormente en Sudáfrica, donde algunos pacientes fueron evacuados y hospitalizados.

El Ministerio de Salud de Sudáfrica confirmó que los análisis de laboratorio identificaron la cepa andina del hantavirus, también conocida como virus Andes (ANDV). Esta variante es particularmente preocupante porque, a diferencia de la mayoría de los hantavirus del mundo, sí ha demostrado capacidad de transmisión entre humanos mediante contacto estrecho y prolongado, especialmente a través de fluidos corporales o secreciones respiratorias.

Los hantavirus suelen transmitirse principalmente por contacto con roedores infectados o por inhalación de partículas contaminadas provenientes de orina, saliva o heces de ratones silvestres. En Sudamérica, el principal reservorio del virus Andes es el ratón colilargo, una especie presente especialmente en zonas boscosas y frías de Argentina y Chile. Sin embargo, investigaciones realizadas desde la década de 1990 demostraron que la cepa Andes posee una característica excepcional: la posibilidad de contagio persona a persona.

Uno de los antecedentes más estudiados ocurrió entre 2018 y 2019 en la provincia argentina de Chubut, donde un brote dejó decenas de contagios y múltiples fallecidos. Ese episodio permitió confirmar científicamente la transmisión interpersonal y llevó a desarrollar protocolos de aislamiento que hoy están siendo aplicados nuevamente en el caso del crucero.

Las autoridades sanitarias rastrean actualmente a decenas de contactos estrechos de los pasajeros infectados, incluidos trabajadores de salud, tripulación aérea y viajeros que compartieron espacios cerrados con los casos confirmados. Según reportes oficiales, unas 62 personas permanecen bajo seguimiento epidemiológico y otras continúan en cuarentena preventiva mientras se monitorea el periodo de incubación del virus, que puede extenderse hasta cinco semanas.

Expertos en epidemiología explicaron que, aunque la transmisión humana existe en esta cepa, el riesgo de propagación masiva sigue siendo relativamente bajo si se aplican medidas rápidas de aislamiento y control. El epidemiólogo español Oriol Mitjà señaló que el escenario más probable en el crucero fue un contagio entre personas dentro de espacios cerrados, más que una exposición simultánea a roedores infectados.

La OMS insiste en que el brote no representa un escenario comparable al de la pandemia de COVID-19, aunque sí requiere vigilancia internacional debido a la alta mortalidad asociada al virus Andes. Algunas estimaciones recientes indican que la tasa de letalidad de la actual temporada epidemiológica en Argentina supera el 30 %, considerablemente más alta que años anteriores.

Argentina, precisamente, atraviesa un aumento inusual de casos de hantavirus. Datos oficiales reportan más de 40 infecciones confirmadas en lo corrido de 2026 y un incremento importante frente a temporadas previas, especialmente en regiones de la Patagonia y la cordillera andina.

Los síntomas iniciales del hantavirus suelen confundirse con una gripe fuerte: fiebre, dolor muscular, fatiga y malestar general. Sin embargo, en muchos pacientes el cuadro puede evolucionar rápidamente hacia una insuficiencia respiratoria severa conocida como síndrome pulmonar por hantavirus, una complicación potencialmente mortal que requiere atención intensiva inmediata.

Mientras continúa la investigación internacional, varios países europeos y africanos mantienen protocolos especiales para pasajeros provenientes del crucero MV Hondius. Las autoridades sanitarias buscan determinar cuántos contagios ocurrieron realmente dentro de la embarcación y si el brote logró expandirse más allá de los contactos directos identificados hasta ahora.

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