Los populares medicamentos inyectables para el control del peso y la diabetes tipo 2 enfrentan una creciente tormenta judicial y médica en Estados Unidos. Cientos de pacientes han presentado acciones legales masivas contra las gigantes farmacéuticas Novo Nordisk y Eli Lilly, alegando que fármacos estrella como Ozempic, Wegovy, Mounjaro y Zepbound les provocaron una devastadora afección conocida como Neuropatía Óptica Isquémica Anterior No Arterítica (NAION, por sus siglas en inglés), que causa ceguera permanente en un ojo.
La enfermedad es descrita por los afectados como un «infarto del nervio óptico». La visión se apaga de forma súbita y sin dolor, generalmente al despertar por la mañana, y hasta el momento no existe ningún tratamiento o cirugía capaz de revertir la pérdida de visión.
Los procesos judiciales se concentran principalmente en los tribunales federales de Pensilvania y Nueva Jersey. La preocupación médica se disparó tras la publicación de un estudio liderado por la Universidad de Harvard en 2024 en la revista JAMA Ophthalmology, el cual halló que los pacientes con diabetes tipo 2 que consumían semaglutida tenían un riesgo relativo casi cuatro veces mayor de desarrollar NAION frente a quienes usaban otros tratamientos. En personas tratadas por obesidad, el riesgo relativo se incrementaba aún más.
Aunque análisis posteriores realizados con millones de registros clínicos encontraron un aumento de casos bastante más modesto, la comunidad científica aclara que ningún estudio ha logrado probar una causalidad directa. Factores como la propia diabetes, la hipertensión arterial y la anatomía de un disco óptico estrecho ya predisponen naturalmente a los pacientes a esta lesión ocular.
En Europa, las autoridades sanitarias ya exigen advertir en las etiquetas que la NAION podría aparecer hasta en uno de cada 10.000 pacientes. En EE. UU., la FDA evalúa los datos sin emitir aún la alerta formal.
Novo Nordisk niega la responsabilidad y sostiene que sus ensayos clínicos no muestran un riesgo incrementado, mientras que Eli Lilly continúa analizando las métricas globale
Oftalmólogos y endocrinólogos enfatizan que los pacientes no deben suspender de golpe el tratamiento, dado que los beneficios metabólicos y cardiovasculares de estos fármacos superan ampliamente los riesgos en la gran mayoría de los casos.
El debate legal y médico continúa abierto mientras millones de personas en el mundo utilizan diariamente estos inyectables para transformar su salud.



