Las autoridades de salud en Pasto están en alerta ante el preocupante aumento de casos de suicidio en la capital de Nariño. Según los informes, en lo que va del año 2025, ya se han registrado seis casos fatales de suicidio, lo que ha generado una gran preocupación entre los expertos y autoridades locales, especialmente debido a la creciente incidencia entre jóvenes de la ciudad.
Lo más alarmante es que esta situación no parece ser un fenómeno aislado, sino parte de una tendencia preocupante que se ha venido manifestando desde el año 2024. Según cifras oficiales, en el transcurso del año pasado se registraron más de 700 intentos de suicidio en Pasto. De estos intentos, la mayor parte corresponde a personas jóvenes, principalmente entre los 15 y 28 años de edad. Además, algunos de estos jóvenes llegaron a realizar hasta tres intentos de suicidio.
La secretaria de Salud del municipio de Pasto, Mary Luz Castillo, confirmó estas cifras alarmantes y destacó la importancia de abordar este problema desde una perspectiva integral. “Estamos ante una crisis de salud mental que requiere de intervención inmediata. Es fundamental que trabajemos de manera conjunta para hacer frente a esta problemática que afecta profundamente a nuestra juventud”, expresó Castillo.
Medidas
A fin de enfrentar esta emergencia, la Secretaría de Salud ha puesto en marcha un plan de choque que busca implementar medidas a corto, mediano y largo plazo. La iniciativa incluye la convocatoria del Comité Municipal de Salud Mental, el cual está formando un equipo de trabajo especializado para abordar esta crisis de manera efectiva.
Uno de los avances más significativos en este proceso ha sido la realización de un análisis causal en desarrollo, el cual está permitiendo identificar las principales causas de este fenómeno. En dicho análisis, se ha determinado que factores como la violencia familiar, la violencia sexual y la violencia de género contra la mujer son algunas de las principales causas subyacentes que llevan a los jóvenes a tomar decisiones tan drásticas. Las autoridades también han resaltado la importancia de trabajar en conjunto con las Entidades Promotoras de Salud (EPS) para la identificación temprana de casos y la implementación de medidas preventivas.
Además de las intervenciones inmediatas, se está trabajando en una caracterización más precisa de los grupos de riesgo, lo que permitirá desarrollar programas de apoyo psicológico y social dirigidos a los sectores más vulnerables. A través de estos esfuerzos, se espera no solo reducir los casos de suicidio, sino también ofrecer a los jóvenes herramientas de resiliencia y apoyo emocional que les permitan afrontar las dificultades de la vida de manera más saludable.

